Familia desamparada por incendio en Neyba
Una familia perdió su hogar en un incendio en la esquina de las calles Francisco del Rosario Sánchez y General Sosa, en Neyba. El fuego, originado por un contador defectuoso, destruyó la casa de madera donde vivían siete personas, quienes también perdieron una pasola. A pesar de la llegada de los bomberos, liderados por el Intendente Danny Vásquez, la vivienda ya estaba reducida a cenizas.
Una tragedia golpeó a una familia en el corazón de Neyba. Un incendio desatado por un contador defectuoso arrasó con la casa de madera en la que vivían siete personas, dejándolos sin hogar y sin pertenencias, incluyendo una pasola que se encontraba en la vivienda.
El fuego se desencadenó en la intersección de las calles Francisco del Rosario Sánchez y General Sosa, en pleno centro urbano de Neyba. A pesar de la rápida respuesta de los bomberos, encabezados por el Intendente Danny Vásquez, la vivienda ya se encontraba consumida por las llamas a su llegada.
Luisa María Duval relató cómo el incendio comenzó mientras ella estaba en la cocina, moldeando una sazón, cuando de repente vio las llamas surgir del contador ubicado afuera de su habitación. Afortunadamente, lograron salir con vida, aunque todo quedó reducido a cenizas.
El propietario del repuesto contiguo a la casa incendiada, Víctor Duval, se enteró de la situación por personas que le informaron que el contador estaba ardiendo. Indignado, mencionó que habían estado lidiando con problemas en el contador desde días previos y que la negligencia en su reparación desembocó en la tragedia.
Testigos como Elizabeth Duval Florián y Ernestina Florián señalaron la posible responsabilidad de la empresa de distribución eléctrica EDESUR en el incidente, mencionando que trabajadores de la compañía habían estado manipulando el contador días antes y que habían dejado el cableado en condiciones precarias.
Esta historia pone de manifiesto la importancia de la seguridad en las instalaciones eléctricas y la responsabilidad de las empresas de servicios públicos en garantizar un mantenimiento adecuado para prevenir tragedias como la que vivió esta familia en Neyba.
