Ciberataque afecta a importantes aeropuertos europeos
Varios aeropuertos europeos, como los de Bruselas, Berlín y Heathrow en Londres, sufrieron ciberataques el 20 de septiembre de 2025. Los sistemas de registro y entrega de equipaje se vieron afectados, causando retrasos. Collins Aerospace confirmó la disrupción en su software MUSE. El aeropuerto de Bruselas informó que al menos 10 vuelos fueron cancelados y 17 tuvieron retrasos de más de una hora debido al ciberataque del viernes por la noche.
Varios aeropuertos europeos, entre ellos los de Bruselas, Berlín y Heathrow en Londres, se vieron afectados por ciberataques el 20 de septiembre de 2025. La situación provocó problemas en los sistemas de registro y entrega de equipaje, generando retrasos que afectaron a los pasajeros. Collins Aerospace confirmó que su software MUSE fue impactado por estos ataques.
El aeropuerto de Bruselas reportó que al menos 10 vuelos fueron cancelados y 17 sufrieron demoras de más de una hora debido al ciberataque ocurrido la noche del viernes. La interrupción persistía al día siguiente, obligando a realizar los procesos de registro y embarque de forma manual.
En Londres, el aeropuerto de Heathrow, el más importante de la capital británica, también experimentó problemas que podrían resultar en retrasos en los vuelos. Eurocontrol, el organismo de supervisión del sector aéreo, solicitó a las aerolíneas cancelar la mitad de los vuelos programados entre el sábado y el domingo.
Se aconseja a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos con anticipación y llegar al aeropuerto con suficiente tiempo para completar los trámites necesarios. Mientras tanto, Collins Aerospace aseguró estar trabajando para solucionar el incidente lo más rápido posible, mientras que el aeropuerto de Berlín también informó de un problema técnico con un proveedor.
La incidencia de ciberseguridad en los aeropuertos europeos ha generado complicaciones para los viajeros, quienes han debido lidiar con cancelaciones y retrasos en sus vuelos. La tecnología, en ocasiones, nos recuerda lo vulnerables que podemos ser ante ataques informáticos, afectando no solo a las operaciones de las aerolíneas, sino también a la experiencia de los pasajeros que confían en un viaje sin contratiempos.
