Banda de “sextorsión” liderada desde República Dominicana en Costa Rica
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica ha desmantelado una red de “sextorsión” en la provincia de Puntarenas. La red estaba liderada por una mujer de apellido Cruz, de 41 años, y sus tres hijos de 24, 21, y 19 años, quienes ofrecían servicios sexuales en páginas web. Los cabecillas del grupo se encontraban en República Dominicana, a donde enviaban gran parte de las ganancias obtenidas.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica ha dado un golpe certero desmantelando una red de “sextorsión” en la provincia de Puntarenas. ¡Imagina la escena! Una mujer astuta de apellido Cruz, de 41 años, y sus tres hijos, jóvenes de 24, 21 y 19 años respectivamente, liderando un negocio ilícito de servicios sexuales en páginas web. Pero la trama se complica aún más, ya que los cerebros de la operación se hallaban en República Dominicana, donde recibían una buena parte de las ganancias obtenidas.
La “sextorsión” es una forma de chantaje que busca obtener beneficios a través de la coerción de las víctimas. En este caso, la red desmantelada por el OIJ se valía de la violencia y la intimidación para forzar a sus objetivos a realizar acciones específicas o a abstenerse de otras, todo con la mira puesta en el lucro.
El director del OIJ, Randall Zúñig, reveló que la operación desarticulada en Puntarenas estaba liderada por una mujer y sus tres hijos, quienes se dedicaban a la “sextorsión” mediante la promoción de servicios sexuales en páginas web. El grupo, encabezado por la señora Cruz y sus hijos Porras, dos mujeres y un joven, operaba desde Costa Rica, aunque los verdaderos cerebros de la organización se encontraban en República Dominicana.
Según las investigaciones, el grupo delictivo enviaba una parte sustancial de sus ganancias a República Dominicana para satisfacer las exigencias de los líderes allí radicados. Los montos cobrados oscilaban entre los 500,000 y los 200 millones de colones, lo que equivaldría a una suma considerable en pesos dominicanos.
El modus operandi de este grupo era ingenioso y perverso a la vez. Atraían a sus víctimas a través de perfiles falsos en sitios web de encuentros sexuales, utilizando imágenes de personas atractivas para engañar a sus objetivos. Las conversaciones se desarrollaban en redes sociales y WhatsApp, generando una falsa sensación de confianza que luego era utilizada para extorsionar a las personas con amenazas contra sus familias si no pagaban por servicios que nunca se llevaron a cabo.
Las autoridades costarricenses no han confirmado si se coordinarán con las autoridades dominicanas para investigar a los líderes de la red que operaban desde ese país. La trama de “sextorsión” desmantelada en Puntarenas es un recordatorio escalofriante de los peligros que acechan en el mundo virtual y la importancia de mantenerse alerta ante posibles amenazas en línea. ¡La realidad supera a la ficción!
