La crisis del café como reflejo del fracaso de la política agraria nacional.

La crisis del café como reflejo del fracaso de la política agraria nacional.

En un artículo reciente, el economista Luis Humberto Vargas señala que la disminución de la producción de café en República Dominicana se ve contrastada por el aumento en los mercados internacionales. Entre 2019 y 2024, la superficie de cultivo de café verde ha disminuido en un 44%, mientras que los precios del café arábica han aumentado un 144% y el robusta un 114%. La cantidad producida ha aumentado en un 79%.

En un apasionante artículo reciente, el destacado economista Luis Humberto Vargas revela datos sorprendentes sobre la producción de café en República Dominicana. A pesar de la disminución en la superficie de cultivo local, se observa un notable incremento en los mercados internacionales. Entre 2019 y 2024, la producción de café verde en el país ha disminuido en un 44%, mientras que los precios del café arábica han aumentado en un impresionante 144% y el robusta en un 114%. ¡Increíble!

Este fenómeno ha generado un efecto inmediato en el mercado local, donde la tendencia a la baja en la producción de café se contrapone con el alza en los precios internacionales. Según el economista Vargas, esto refleja un fracaso en la política agraria nacional.

Durante el periodo mencionado, la superficie de cultivo de café verde ha disminuido significativamente, principalmente en las variedades arábica y robusta. Los precios internacionales del café arábica han aumentado en un 144%, alcanzando los US$3,68 por libra, mientras que el robusta ha subido un 114%, llegando a US$2,42 por libra. Además, la cantidad producida ha aumentado en un 79% hasta alcanzar los 547,678 quintales.

El economista Vargas, quien lidera el Equipo de Análisis Económico (EAE) del Centro de Estudios Económicos y Sociales Padre José Luis Alemán, destaca que el balance comercial del café ha sido deficitario en los últimos años, con una brecha de US$129 millones entre importaciones y exportaciones.

Este desequilibrio ha llevado a que República Dominicana, un país tradicionalmente productor de café, se convierta cada vez más en un importador neto, afectando las actividades productivas locales. Esto se refleja en el hecho de que el país destina US$2,61 a la compra de bienes e insumos de café por cada dólar de venta de dichos productos.

En cuanto a las exportaciones, los principales mercados para el café dominicano son Puerto Rico y Estados Unidos, mientras que las principales fuentes de importación son Vietnam, Brasil, Colombia y Estados Unidos.

El economista concluye enfatizando la necesidad urgente de una reforma integral que priorice la recuperación y expansión de la caficultura en el país, garantizando su colocación en los mercados internacionales y locales.

Estos datos revelan un panorama desafiante para la producción de café en República Dominicana, pero también abren la puerta a nuevas oportunidades y desafíos que podrían transformar la industria cafetalera en el país. ¡Un tema sin duda digno de reflexión y acción!