Conflictos entre pescadores de Trinidad y Tobago por ataques de narcolanchas

Conflictos entre pescadores de Trinidad y Tobago por ataques de narcolanchas

Un pescador de Cedros, Trinidad y Tobago, observa barcos en el horizonte el 28 de octubre de 2025. La tensión aumenta entre Washington y Caracas en el Caribe, con Estados Unidos reforzando el 10% de su flota en la región para combatir el narcotráfico desde agosto. Se han registrado 61 muertes en ataques a embarcaciones cerca de Venezuela, incluidos dos trinitenses, desde la primera operación aérea contra una narcolancha el 2 de septiembre. El destructor USS Gravely zarpó de Puerto España tras maniobras con la Armada de Trinidad y Tobago. Pescadores locales en Trinidad y Tobago han sido entrevistados por RFI.

Un pescador de Cedros, en Trinidad y Tobago, se encuentra observando con atención los barcos que surcan el mar en el horizonte, mientras la brisa marina acaricia su rostro. La escena se vuelve más intrigante al conocer que esta región del Caribe ha sido testigo de un aumento en la tensión entre Washington y Caracas en los últimos meses.

Desde agosto, Estados Unidos ha intensificado su presencia en el mar Caribe, destinando el 10% de su flota para combatir el narcotráfico en la región. Los acontecimientos se han vuelto aún más críticos desde el inicio de las operaciones aéreas contra embarcaciones sospechosas el 2 de septiembre, con un trágico saldo de 61 muertes, incluidos dos ciudadanos de Trinidad y Tobago.

El USS Gravely, un destructor estadounidense, partió recientemente de Puerto España después de llevar a cabo maniobras conjuntas con la Armada local, lo que ha despertado la curiosidad de los residentes de la zona. En la pintoresca playa de Las Cuevas, los pescadores continúan con sus actividades diarias, pero ahora con un dejo de precaución en el aire.

El caso de Chad Joseph, una de las presuntas víctimas de los ataques, ha conmocionado a la comunidad local. Su tía, Lynette Burnley, alza la voz exigiendo justicia y pruebas concretas antes de señalar a alguien. Mientras tanto, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, ha respaldado los esfuerzos contra el narcotráfico en la región, generando opiniones encontradas entre los habitantes.

En medio de este escenario tenso, Christopher Calder, un pescador jubilado de Carenage, respalda la intervención de Estados Unidos, argumentando que las acciones son necesarias ante la presencia de embarcaciones sospechosas con múltiples motores y velocidades inusuales. Por su parte, los pescadores locales han tenido que adaptar sus rutinas por temor a ser confundidos con traficantes, evitando salir de noche o acercarse demasiado a las costas vecinas.

A medida que el portaaviones USS Gerald R. Ford se acerca al Caribe, la incertidumbre y el misterio se ciernen sobre el mar, mientras los pescadores de Trinidad se mantienen alerta y cautelosos en un entorno cada vez más impredecible.