Orden judicial mantiene a Pablo Ross en prisión
La jueza Licelot Casado rechazó la solicitud de libertad condicional de Pablo Ross, condenado a 10 años de prisión por agresión sexual agravada a menores, según la Ley 136-03. La jueza consideró que Ross no ha demostrado arrepentimiento ni ofrecido garantías de su idoneidad social. La decisión fue tomada en la Primera Sala del Tribunal de Ejecución de la Pena de San Cristóbal.
La jueza Licelot Casado ha tomado una decisión firme al rechazar la solicitud de libertad condicional de Pablo Ross, quien fue condenado a 10 años de prisión por agresión sexual agravada a menores, según la Ley 136-03. La magistrada consideró que Ross no ha mostrado arrepentimiento ni ha ofrecido garantías de su idoneidad social, lo que resultó en la negación de su petición en la Primera Sala del Tribunal de Ejecución de la Pena de San Cristóbal.
En un caso que ha generado gran atención, la jueza Licelot Casado ha denegado la libertad condicional a Pablo Ross, condenado a 10 años de prisión por violar la Ley 136-03 en un caso de agresión sexual agravada a menores. La decisión se basó en que el tiempo cumplido de la pena no ha sido suficiente para reparar el daño causado a la sociedad y la falta de arrepentimiento del condenado.
La jueza Casado también consideró aspectos como la falta de garantías de idoneidad social y la inadecuada solvencia del garante presentado por Ross, quien no pudo demostrar la existencia de su empresa durante la audiencia. Además, el hecho de que el garante salga del país con frecuencia llevó al tribunal a concluir que no podría supervisar al condenado de manera efectiva.
Otro punto clave en la decisión de la jueza fue la falta de resarcimiento tanto a la familia de la víctima como a la sociedad, según lo manifestado por los padres de la menor agredida. A pesar de que la defensa de Ross presentó documentación sobre su estado de salud, no fue compartida con las demás partes del proceso, lo que llevó a desestimarla.
Los abogados de Pablo Ross tendrán la posibilidad de solicitar nuevamente la libertad condicional en un plazo de tres meses, a partir de la notificación de la decisión. Este caso pone de manifiesto la importancia de cumplir con los requisitos legales y demostrar un genuino arrepentimiento en situaciones tan delicadas como la agresión sexual a menores.
