Posible condena de hasta 40 años por estafa a ancianos en EEUU
Oscar Manuel Castaños García y otras tres personas fueron extraditadas y comparecieron ante un tribunal federal en Boston el 1 de octubre. Los acusados, incluido Castaños García, de 33 años, están detenidos en Estados Unidos por presuntamente engañar a ancianos estadounidenses a través de una red de llamadas desde la República Dominicana. Fueron imputados por un gran jurado federal en mayo de 2024 por conspiración para cometer fraude postal y electrónico.
Oscar Manuel Castaños García y otras tres personas fueron extraditadas y comparecieron ante un tribunal federal en Boston el 1 de octubre. Los acusados, incluido Castaños García, de 33 años, están detenidos en Estados Unidos por presuntamente engañar a ancianos estadounidenses a través de una red de llamadas desde la República Dominicana. Fueron imputados por un gran jurado federal en mayo de 2024 por conspiración para cometer fraude postal y electrónico.
Desde el pasado 30 de septiembre, cuando fueron extraditados, Óscar Manuel Castaños García, de 33 años; Joel José Cruz Rodríguez, alias “Paflow”, de 33 años; Edward José Puello García, de 45 años; y Joel Francisco Mathilda León, de 26 años, se encuentran detenidos en Estados Unidos acusados de engañar a cientos de ancianos estadounidenses.
Los cuatro hombres comparecieron ante un tribunal federal en Boston el 1 de octubre de 2025 y quedaron detenidos en espera de juicio. Según la Fiscalía Federal del Distrito de Massachusetts, el grupo, presuntamente liderado por Castaños García, operaba una sofisticada red de llamadas desde la República Dominicana que engañaba a cientos de ancianos en Estados Unidos.
La acusación incluye un cargo de conspiración para cometer fraude postal y electrónico, así como un cargo de conspiración para el lavado de dinero. En Estados Unidos, estos delitos conllevan fuertes penas que podrían llegar hasta 20 años de prisión y multas considerables.
Bajo las órdenes de Castaños García y otros, los intermediarios realizaban transacciones financieras con el dinero de las víctimas, incluyendo depósitos en efectivo en cuentas bancarias y su entrega a cómplices en Nueva York y otros lugares. La fiscalía menciona que los operadores de la trama usaban lavadores de dinero en Estados Unidos y la República Dominicana para transferir las ganancias de las víctimas a los responsables en la República Dominicana.
Las autoridades dominicanas han denominado a esta red como Discovery 3.0. La importancia de desmantelar este tipo de organizaciones criminales que se aprovechan de personas vulnerables, especialmente ancianos, es fundamental para proteger a la sociedad y prevenir futuros delitos de este tipo.
