“Salariogate: El Gobierno retiene tu incremento salarial”

“Salariogate: El Gobierno retiene tu incremento salarial”

Los salarios aumentaron, pero el poder adquisitivo disminuyó para los trabajadores dominicanos. A pesar de un incremento del salario promedio del 44% entre 2017 y 2025, el aumento real se sitúa entre un 8% y un 10% en ocho años. En 2017, con RD$36,000, un trabajador cubría casi toda su canasta básica, mientras que en 2025, con RD$52,000, ya no le alcanza. Además, en términos de poder adquisitivo internacional, los RD$36,000 de 2017 equivalían a US$680, pero hoy, los RD$52,000 representan unos US$790 después de impuestos, mientras que la canasta internacional básica pasó de unos US$680 a más de US$900.

Los salarios en República Dominicana han aumentado, pero sorprendentemente, el poder adquisitivo de los trabajadores ha disminuido en los últimos años. Aunque el salario promedio ha experimentado un incremento del 44% entre 2017 y 2025, en realidad el aumento real se sitúa entre un 8% y un 10% en un lapso de ocho años. En 2017, con un sueldo de RD$36,000, un trabajador podía costear casi toda su canasta básica, sin embargo, en 2025, con RD$52,000, ya no le alcanza para lo mismo.

La situación se agrava al comparar el poder adquisitivo internacional: RD$36,000 en 2017 equivalían a US$680, mientras que hoy, los RD$52,000 representan aproximadamente US$790 después de impuestos. En contraste, la canasta básica internacional ha aumentado de unos US$680 a más de US$900, lo que significa que a pesar de ganar más en pesos, los dominicanos pueden comprar menos bienes esenciales.

A este fenómeno se le conoce como Salariogate, donde se evidencia que los aumentos salariales se convierten en recaudación para el Estado en lugar de mejorar el bienestar de los trabajadores. Desde 2017, el Gobierno no ha ajustado el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a la inflación, lo que resulta en que cada aumento salarial implique pagar más impuestos, sin que el poder adquisitivo mejore.

La clase media, que trabaja, cotiza y no recibe subsidios, se ha convertido en el pilar de la recaudación en República Dominicana. A pesar de los aumentos salariales presumidos por el Gobierno, muchas familias se ven obligadas a endeudarse para poder sobrevivir. Congelar los tramos del impuesto equivale a aumentar los impuestos de manera solapada, castigando a la clase media y beneficiando al Estado.

Ante esta situación, propuestas como la de elevar el tramo exento del ISR y ajustarlo automáticamente a la inflación representan un acto de justicia fiscal. Es evidente que se requiere una transformación en la política salarial para garantizar un equilibrio entre el aumento de los salarios y el verdadero poder adquisitivo de los trabajadores dominicanos.