Marcha tradicional de las novias de la UASD contra los feminicidios
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) llevó a cabo la “Marcha de las Novias” en su campus central para conmemorar el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La marcha honra a Gladys Ricart, asesinada por su exnovio el día de su boda en 1999. Decenas de mujeres, entre ellas profesoras, estudiantes y empleadas, participaron ataviadas con vestidos de novia, exigiendo respeto y consideración hacia las mujeres y rechazando la violencia contra ellas. La vicerrectora de Extensión, Rosalía Sosa, lideró la actividad.
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ha sido el escenario de un emotivo evento: la “Marcha de las Novias”, una iniciativa que conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta marcha es un tributo a Gladys Ricart, quien fue víctima de feminicidio el día de su boda en 1999 a manos de su exnovio.
En este significativo acto, decenas de mujeres, entre ellas profesoras, estudiantes y empleadas, se unieron ataviadas con vestidos de novia, levantando su voz para exigir respeto y consideración hacia las mujeres, al mismo tiempo que rechazaban la violencia de género. La vicerrectora de Extensión, Rosalía Sosa, guió esta conmovedora actividad.
La marcha, que partió desde la explanada del aula magna de la UASD y recorrió todo el campus, es una tradición anual en la universidad estatal en honor a Gladys Ricart, cuyo trágico destino sirve como recordatorio de la lucha contra la violencia hacia las mujeres.
Durante el evento, se enfatizó en la importancia de crear y fortalecer políticas públicas para erradicar la violencia doméstica y los feminicidios en la sociedad. Se resaltó que, en promedio, el país registra entre 70 y 90 feminicidios al año, siendo alarmante que cerca del 75% de estos crímenes sean cometidos por parejas o exparejas, revelando un patrón estructural arraigado en la sociedad.
Las autoridades académicas y administrativas presentes hicieron hincapié en la necesidad de cambiar la mentalidad arraigada en la cultura dominicana, donde la masculinidad se asocia con control y dominio, y donde las mujeres son socializadas para tolerar abusos. Se destacó que la vulnerabilidad de las mujeres se ve agravada por situaciones de pobreza y la falta de acceso a servicios de apoyo, especialmente en zonas rurales.
A pesar de los avances en protocolos, fiscalías especializadas y campañas, se reconoció que aún queda un largo camino por recorrer para reducir de manera significativa los feminicidios en el país. La conciencia y la acción colectiva se presentan como herramientas fundamentales para erradicar la violencia de género y construir una sociedad más igualitaria y segura para todas las mujeres.
