Dos semanas de silencio tras la muerte de la niña Stephora Joseph

Dos semanas de silencio tras la muerte de la niña Stephora Joseph

Loveli Raphael Joseph, madre de Stephora, habló con la prensa en Santo Domingo, contando que su hija lleva 360 horas desaparecida desde el 14 de noviembre. Stephora, de 11 años, dejó un emotivo mensaje a su madre antes de desaparecer, siendo su única compañera familiar. La niña es descrita como una gran ayuda en la vida diaria de su madre.

Loveli Raphael Joseph, la madre de Stephora, compartió con los medios en Santo Domingo la angustiante situación que atraviesa su familia. Su hija de 11 años lleva desaparecida 360 horas desde el 14 de noviembre. Stephora, en un emotivo mensaje antes de su desaparición, expresó su amor a su madre, siendo su principal apoyo en el día a día.

Con lágrimas en los ojos, Loveli relata cómo solía despertarse a las 5 de la mañana al escuchar la voz de su pequeña pidiendo su desayuno, una rutina que ahora se ve interrumpida por la ausencia de Stephora desde aquel trágico día. La niña, una ayuda invaluable para su madre, dejó un vacío inmenso en su corazón.

Stephora Anne-Mircie Joseph, la única compañera de su madre y la única hija de su padre que reside en Estados Unidos, cumplió 11 años apenas 9 días antes de su desaparición. La pequeña era más que una hija, era una maestra, modelo a seguir y compañera inseparable para Loveli, quien anhela desesperadamente respuestas sobre lo ocurrido con su amada hija.

En un entorno rural, en la hacienda Los Caballos en Gurabo, se han tomado medidas para esclarecer la desaparición de Stephora. El administrador de la hacienda confirmó la existencia de cámaras de seguridad cuyas grabaciones están en manos de las autoridades pertinentes. A pesar de los esfuerzos por encontrar respuestas, la incertidumbre aún persiste.

La situación se complica aún más al descubrir que la excursión escolar en la que participaba Stephora carecía de las autorizaciones necesarias. La falta de protocolos adecuados plantea interrogantes sobre la seguridad de los niños y la responsabilidad de las autoridades educativas en garantizar su bienestar.

En medio de la incertidumbre y la angustia, la familia y la comunidad se mantienen en vilo, esperando que Stephora regrese sana y salva. La esperanza y el deseo de respuestas se entrelazan en esta historia que ha conmovido a todos.