La Minería: Pilar Estratégico con el Oro Destacando en el Presupuesto 2026
En el año fiscal 2026, el Presupuesto General del Estado alcanza los RD$1,841,701,394,621, priorizando la inversión social y la sostenibilidad de las cuentas públicas. El sector minero, especialmente la mina de Pueblo Viejo en Sánchez Ramírez operada por Barrick Gold, destaca por su aporte significativo al erario nacional, proyectando una contribución de US$475.5 millones para el mencionado año.
En el año fiscal 2026, el Presupuesto General del Estado alcanza una cifra asombrosa de RD$1,841,701,394,621, destacando por su enfoque en la inversión social y la sostenibilidad de las cuentas públicas. Dentro de este escenario, el sector minero, en particular la mina de Pueblo Viejo en Sánchez Ramírez operada por Barrick Gold, se destaca por su importante contribución proyectada de US$475.5 millones para ese año.
El Presupuesto General del Estado para el ejercicio fiscal 2026 se erige como un pilar económico crucial, equilibrando la inversión social con la estabilidad financiera del país. En este complejo entramado financiero, el sector minero surge como una fuente sólida de ingresos extraordinarios, actuando como un salvavidas ante las fluctuaciones económicas globales y permitiendo al Estado beneficiarse de rentas significativas en momentos de bonanza en el mercado de metales preciosos.
Una parte vital de la contribución del sector minero se origina en la mina de Pueblo Viejo en Sánchez Ramírez, operada por la multinacional Barrick Gold. Según las proyecciones, se espera que esta provincia aporte la impresionante suma de US$475.5 millones al erario nacional durante el año 2026. Este monto, al convertirse a moneda local, representa alrededor de RD$31,151.2 millones que fluirán directamente hacia las arcas del Estado dominicano.
Este aporte es esencial para que el Gobierno pueda cumplir su compromiso de mantener el déficit fiscal en un 3.2 % del Producto Interno Bruto, una meta que requiere disciplina financiera y fuentes estables de ingresos. La minería de oro en Pueblo Viejo se ha convertido en un soporte financiero que posibilita la ejecución de programas sociales ambiciosos sin comprometer la estabilidad económica del país. Sin estos recursos extraordinarios del sector minero, el Estado enfrentaría presiones para aumentar la deuda pública o reducir inversiones críticas en áreas prioritarias.
El dinero que proviene de la mina de Pueblo Viejo no llega por casualidad al presupuesto, sino que se recauda a través de una estructura tributaria establecida en el Contrato Especial de Arrendamiento Minero. Los principales mecanismos que canalizan esta riqueza hacia el Estado incluyen el Retorno Neto de Fundición y una regalía del 3.2 % aplicada sobre los ingresos brutos de las ventas después de deducir los costos de fundición y transporte del mineral.
Además, se aplica el Impuesto Sobre la Renta corporativo estándar que grava las utilidades netas de la operación minera. Sin embargo, la Participación de las Utilidades Netas es el mecanismo más dinámico y potencialmente lucrativo, a través del cual el Estado recibe el 28.75 % de los beneficios netos una vez que la empresa ha recuperado su inversión inicial. Este sistema funciona como un impuesto a las ganancias extraordinarias y se activa con mayor fuerza en periodos de aumentos significativos en los precios internacionales del oro.
Para garantizar una seguridad fiscal, el sistema incluye el Impuesto Mínimo Anual, asegurando que el Estado reciba al menos el 90 % de la suma proyectada de ingresos fiscales provenientes del sector minero.
