Calderón enfrentaría juicio separado por enfermedad y acusaciones en caso Calamar

Calderón enfrentaría juicio separado por enfermedad y acusaciones en caso Calamar

Después de ser apartado del juicio preliminar del caso Calamar por problemas de salud, el exsenador Rafael Calderón podría enfrentar un juicio por separado. Su abogado, Wilson Berigüete, menciona que Calderón necesita una cirugía urgente para corregir una infección en la uretra. A pesar de su ausencia en el tribunal debido a su salud, su abogado apelará para que siga siendo parte del caso junto a otros imputados como Gonzalo Castillo, Donald Guerrero y José Ramón Peralta, acusados de malversar más de 19 mil millones de pesos del dinero público.

Tras ser apartado del juicio preliminar del caso Calamar debido a problemas de salud, el exsenador Rafael Calderón podría ser juzgado por un juez de manera particular. Esto implicaría iniciar de nuevo el proceso, con la acusación desde cero, y también sería cuesta arriba para un señor de 83 años y aquejado de problemas prostáticos, según su abogado Wilson Berigüete.

Berigüete explica que Calderón requiere una nueva intervención quirúrgica -hoy mismo- para corregirle una infección en la uretra, y que por esa razón de salud no pudo asistir al tribunal que conoce el caso. Calderón no asiste al tribunal por problemas de salud, pero el juicio sigue comoquiera. Ante la decisión de excluirlo, el abogado anuncia que apelará a fin de que su defendido siga dentro del expediente, junto a los demás imputados: Gonzalo Castillo, Donald Guerrero, José Ramón Peralta, entre otros, acusados todos de haber distraído más de 19 mil millones de pesos del dinero público.

La incertidumbre y el drama se ciernen sobre el exsenador, mientras su salud lo mantiene alejado de la sala del tribunal. El reto de enfrentar un juicio por separado a sus compañeros acusados no parece ser tarea sencilla para un hombre de su edad y con problemas de salud. Sin embargo, su abogado está decidido a luchar para que Calderón continúe siendo parte de este caso que ha conmocionado a la opinión pública.

La urgencia de una cirugía para corregir la infección en la uretra coloca a Calderón en una situación delicada, donde la justicia y la salud se entrecruzan en un escenario lleno de incertidumbre. Mientras tanto, la trama de corrupción que envuelve a los imputados sigue su curso, con la esperanza de que la verdad salga a la luz y se haga justicia con respecto a los millones de pesos desviados del erario público.

En medio de este torbellino legal y de salud, la figura de Rafael Calderón se mantiene en el ojo público, como un recordatorio de los desafíos y consecuencias que enfrentan aquellos que se ven envueltos en escándalos de corrupción. Su futuro, tanto en términos de salud como de justicia, pende de un hilo, mientras su abogado se prepara para librar una batalla legal en su nombre.