Groenlandia rechaza ser parte de EE. UU.

Groenlandia rechaza ser parte de EE. UU.

Groenlandia rechaza la idea de convertirse en territorio estadounidense, tras las amenazas de Trump. El presidente considera crucial para la seguridad nacional de EE. UU. controlar la isla debido a la actividad militar de Rusia y China en el Ártico. Los líderes parlamentarios de Groenlandia rechazaron la propuesta de Trump durante una reunión con directivos de la industria petrolera.

Groenlandia ha rechazado rotundamente la idea de convertirse en un territorio estadounidense, tras las recientes amenazas de Donald Trump. El presidente ha expresado que para la seguridad nacional de Estados Unidos es vital controlar esta isla debido a la creciente actividad militar de Rusia y China en el Ártico. No obstante, los líderes parlamentarios de Groenlandia han rechazado la propuesta de Trump durante una reunión con directivos de la industria petrolera.

Los groenlandeses han dejado claro que no desean ser parte de Estados Unidos ni de Dinamarca, sino que desean conservar su identidad como groenlandeses. Incluso la oposición política aboga por una rápida independencia del territorio danés, enfatizando que el futuro de Groenlandia debe ser decidido por sus habitantes.

En las calles de Nuuk, capital de Groenlandia, la idea de una posible anexión a Estados Unidos no ha sido bien recibida. Julius Nielsen, un pescador local, ha expresado su rechazo a volver a ser una colonia, ya que Groenlandia fue colonia danesa hasta 1953 y obtuvo su autonomía más tarde.

Las amenazas de Trump han generado preocupación en Dinamarca y otros aliados europeos, quienes han manifestado su inquietud ante la posibilidad de que Estados Unidos tome el control de Groenlandia, donde ya tiene una base militar desde la Segunda Guerra Mundial. A pesar de no descartar la opción militar, la Casa Blanca ha mencionado que el presidente está considerando activamente la posibilidad de comprar la isla.

Tanto Rusia como China han incrementado su actividad militar en el Ártico en los últimos años, lo cual ha generado tensiones en la región. Sin embargo, tanto Nuuk como Copenhague han rechazado las afirmaciones de Trump sobre una supuesta inundación de inversiones chinas en Groenlandia.

Desde 1951, existe un acuerdo de Defensa entre Estados Unidos y Dinamarca que otorga a las fuerzas estadounidenses una amplia libertad de acción en Groenlandia, previo aviso a las autoridades locales. Trump ha reconocido que próximamente tendrá que elegir entre preservar la integridad de la OTAN y el control de Groenlandia, lo que podría tener consecuencias significativas en el ámbito de la seguridad internacional.