La Cancillería de Dinamarca rechaza la posibilidad de que Estados Unidos adquiera Groenlandia
Manifestantes en Copenhague ondean banderas de Groenlandia en una manifestación el 17 de enero de 2026 con consignas como “manos fuera de Groenlandia”. El ministro de Asuntos Exteriores danés rechaza la posibilidad de que Estados Unidos adquiera Groenlandia, tras declaraciones de la Casa Blanca. Países europeos envían tropas a Groenlandia, incluyendo soldados de ocho países de la OTAN, como una respuesta a las intenciones de Donald Trump de adquirir el territorio autónomo danés.
Los manifestantes en Copenhague hicieron vibrar las calles ondeando orgullosamente las banderas de Groenlandia durante una protesta el 17 de enero de 2026. Bajo consignas como “manos fuera de Groenlandia” y “Groenlandia para los groenlandeses”, expresaron su rechazo a la posible adquisición del territorio por parte de Estados Unidos.
El ministro de Asuntos Exteriores danés fue claro al afirmar que es “fuera de cuestión” que Estados Unidos compre Groenlandia, respondiendo a declaraciones de la Casa Blanca. Esta postura se mantuvo firme ante las palabras de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien sugirió que el despliegue de tropas europeas en Groenlandia no afectaría los planes de adquisición de Donald Trump.
En respuesta a estas tensiones, varios países europeos han decidido enviar tropas a Groenlandia. Soldados de ocho naciones de la OTAN, como Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido, participan en esta misión militar. El objetivo principal es prepararse para futuros ejercicios en el Ártico y reforzar la presencia europea en la región.
Esta operación militar busca demostrar que Groenlandia no es un punto débil en la seguridad, desafiando así las preocupaciones planteadas por Estados Unidos. Ante la creciente actividad militar de Rusia y China en el Ártico, los países europeos buscan proteger las rutas de transporte, comunicación y comercio en la región.
Sin embargo, esta misión no es recibida con unanimidad en Europa. Algunas capitales, como Polonia, muestran cautela y optan por no participar en el despliegue de tropas en Groenlandia. Esta situación plantea un dilema para algunos países europeos, que deben equilibrar sus relaciones con Dinamarca, Estados Unidos y Ucrania en medio de esta crisis.
A pesar de las tensiones y las divisiones, la OTAN se mantiene firme. Los ejercicios militares en Groenlandia son vistos como una muestra de la determinación de los aliados europeos y no como una amenaza para la Alianza Atlántica. Estos movimientos estratégicos buscan reafirmar la presencia europea en el Ártico y salvaguardar la estabilidad en la región.
