El papel determinante de los militares en la reconfiguración del poder político en Venezuela
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, participó en una sesión de la Asamblea Nacional en Caracas el 5 de enero de 2026. Las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) han acumulado poder económico y político gestionando puertos, minas y compañías petroleras desde la época de Hugo Chávez. Estados Unidos menciona tomar el control de las reservas petroleras venezolanas, lo que implica que los militares podrían influir en la dirección del país. A diferencia de otras situaciones, las FANB no fueron destruidas por Estados Unidos, manteniendo su papel clave en los gobiernos de Chávez y Maduro a cambio de beneficios institucionales.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue parte de una sesión crucial en la Asamblea Nacional en Caracas el 5 de enero de 2026. Desde la era de Hugo Chávez, las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) han consolidado su influencia económica y política, manejando puertos, minas y empresas petroleras. Esta situación ha llevado a Estados Unidos a plantear la posibilidad de tomar el control de las reservas petroleras venezolanas, lo que podría implicar una influencia militar en la dirección del país.
A diferencia de escenarios anteriores, las FANB no fueron desmanteladas por Estados Unidos, manteniendo así un papel crucial en los gobiernos de Chávez y Maduro a cambio de beneficios institucionales. Este escenario plantea la interrogante sobre el papel que desempeñan los militares en la configuración del poder en Venezuela.
Según el internacionalista Manuel Camino González, los militares venezolanos han mantenido una notable autonomía respecto al poder político y civil, siendo un factor determinante en posibles cambios de régimen o liderazgo. Con contratos petroleros y control de negocios estatales, los militares han acumulado poder que los posiciona como actores clave en la toma de decisiones sobre el futuro del país.
La entrada de empresas estadounidenses, como Exxon, plantea nuevos desafíos. ¿Buscarán estas empresas una porción del pastel a expensas de las Fuerzas Armadas? El nuevo gobierno, con la presidenta interina como interlocutora directa con Trump, deberá abordar esta situación. La reciente operación militar estadounidense reveló la vulnerabilidad de la Fuerza Armada nacional en proteger al país, lo que podría debilitar su posición económica e institucional.
La debilidad en defensa antiaérea ha sido expuesta, a pesar de la importancia militar de Venezuela. Esta situación podría ser aprovechada para limitar el poder de los militares y redistribuir funciones y competencias. La fortaleza de las FANB en el ámbito económico e institucional podría estar en riesgo, generando incertidumbre sobre su futuro rol en la dirección del país.
