Putin fija precio por Groenlandia: ¡hasta 1.000 millones de dólares!
El presidente ruso, Vladímir Putin, sugirió que Estados Unidos podría comprar Groenlandia por un precio entre 200 y mil millones de dólares. Putin hizo esta declaración durante una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia. Comparó este posible acuerdo con la compra de Alaska por parte de EE.UU. en el siglo XIX por 7,2 millones de dólares al zar Alejandro II.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha desatado una ola de rumores al sugerir que Estados Unidos podría comprar Groenlandia por un precio que oscila entre los 200 y mil millones de dólares. Durante una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, Putin comparó este hipotético acuerdo con la compra de Alaska en el siglo XIX por parte de Estados Unidos al zar Alejandro II por 7,2 millones de dólares.
Putin calculó que Groenlandia, con una extensión mayor que la de Alaska, podría tener un precio de compra de alrededor de 200-250 millones de dólares, ajustando esta cifra por el valor del oro de la época, lo cual la situaría en torno a los mil millones. El mandatario ruso recordó la experiencia histórica de Rusia con la venta de Alaska y señaló que Dinamarca siempre ha tratado a Groenlandia como una colonia de forma dura.
A pesar de la controversia generada, Putin ha expresado que el tema no es de incumbencia para Rusia y confía en que Estados Unidos y Dinamarca llegarán a un acuerdo. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha adelantado en Davos que se está trabajando en un acuerdo sobre Groenlandia en colaboración con la OTAN.
Los altos funcionarios rusos han evitado criticar la posible adquisición de Groenlandia, esperando que Estados Unidos reconozca las conquistas territoriales rusas en Ucrania. Putin ha recordado que los intentos de Estados Unidos por obtener Groenlandia tienen raíces históricas, remontándose a propuestas anteriores de anexión de territorios como Islandia.
En este contexto, se destaca la visión de Putin sobre la compra de Alaska, que en su momento fue considerada una “locura” por la prensa estadounidense, pero que con el paso del tiempo ha sido reevaluada. Desde la Casa Blanca, se ha dejado entrever que el interés por Groenlandia es parte de un plan estratégico más amplio, que podría desencadenar cambios significativos en el mapa geopolítico mundial.
