Marcha del Movimiento Justicia en el Jet Set hacia el Palacio Nacional
Una marcha en Jet Set para honrar a las víctimas de la tragedia del 8 de abril de 2025 se llevó a cabo el domingo. Los sobrevivientes, familiares y el Movimiento de la Antigua Orden Dominicana se reunieron con globos blancos y camisetas con fotos de los fallecidos. Las pancartas exigían justicia y responsabilizaban a la Familia Espaillat. La marcha se dirigió hacia el Palacio Nacional desde las avenidas 27 de Febrero esquina Máximo Gómez a la 1:50 de la tarde.
El domingo pasado, Jet Set se convirtió en escenario de una emotiva marcha en honor a las víctimas de la tragedia del 8 de abril de 2025. Sobrevivientes, familiares y miembros del Movimiento de la Antigua Orden Dominicana se unieron en un sentido tributo, llevando globos blancos y luciendo camisetas con fotos de los fallecidos. Entre cánticos exigiendo justicia, la marcha se abrió paso desde las avenidas 27 de Febrero esquina Máximo Gómez hacia el Palacio Nacional.
El Movimiento Justicia por el Jet Set convocó la protesta, marcada por la conmovedora mezcla de dolor y la búsqueda incansable de justicia para aquellos que perdieron la vida en el fatídico colapso del techo de la discoteca en aquella trágica fecha de abril. Con un profundo sentimiento de indignación, los participantes se congregaron con globos blancos y camisetas que mostraban las caras de quienes ya no están.
Las pancartas, verdaderos mensajes de exigencia y súplica, llevaban consigo frases como “Justicia ante la indiferencia de las autoridades”, “Que sus muertes no queden impunes”, o “Justicia no es venganza, es responsabilidad”, apuntando directamente a la Familia Espaillat como responsables. Un grito desgarrador que resonaba en cada paso de la marcha hacia el Palacio Nacional, donde el clamor por justicia se volvía más fuerte con cada paso.
Al son de las canciones de Rubby Pérez, quien también encontró la muerte aquella fatídica madrugada, la marcha inició su recorrido a las 1:50 de la tarde, recordando a cada una de las víctimas mortales con respeto y dolor. Un momento de unión y lucha, donde las voces se alzaron para recordar que el dinero no puede devolver a los que ya no están, pero la justicia sí puede honrar su memoria.
La marcha, cargada de emoción y determinación, fue mucho más que una protesta; fue un tributo a quienes perdieron la vida y una demanda urgente de justicia. Un acto de valentía y unidad que recordó a todos que la lucha por la verdad y la responsabilidad no debe detenerse.
