Los Seahawks arrasan a los Patriots para ganar su segundo Super Bowl
Los Seattle Seahawks ganaron el Super Bowl de la NFL al vencer a los New England Patriots con un marcador de 29-13 en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California, EE. UU., el 8 de febrero de 2026. Fue la primera vez que Seattle se coronó campeón desde 2014. La defensa de los Seahawks fue clave en el triunfo, frustrando los intentos de los Patriots de ganar el juego. New England, buscando su séptimo título, no logró superar a Seattle.
Los Seattle Seahawks se consagraron campeones del Super Bowl de la NFL al derrotar a los New England Patriots con un impresionante marcador de 29-13 en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California. Fue una noche de gloria para Seattle, que no alcanzaba este título desde 2014. El dominio de la defensa de los Seahawks fue fundamental para frustrar los intentos de los Patriots por llevarse la victoria.
El partido se presentaba como un enfrentamiento emocionante, con Seattle como favorito y New England buscando su séptimo campeonato para romper su empate con los Pittsburgh Steelers. Sin embargo, la noche fue de Seattle, que demostró su superioridad desde el inicio. El pateador Jason Myers brilló al romper el récord de goles de campo en un Super Bowl, mientras que Andy Borregales se convirtió en el primer venezolano en anotar en una final de la NFL.
A pesar de los esfuerzos de Drake Maye, el joven mariscal de campo de los Patriots, con 295 yardas y dos touchdowns, sus dos intercepciones ante la leyenda Tom Brady marcaron la diferencia. Brady, con seis anillos en su historial, demostró una vez más su maestría en el campo. Sin embargo, esta vez la gloria fue para Sam Darnold, de 28 años, quien se consagró como el quarterback más joven en ganar el título, luego de una carrera llena de desafíos y subestimaciones.
El triunfo de Seattle no solo significó la conquista del Super Bowl, sino también una revancha por la derrota sufrida ante los Patriots en 2015. Un merecido reconocimiento para un equipo que supo superar obstáculos y demostrar su valía en el campo de juego. ¡Una noche inolvidable para los aficionados de los Seahawks y un capítulo más en la emocionante historia de la NFL!
