Preocupaciones de Monseñor Morel Diplán: la Familia y la Cultura de lo Fácil
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo desde noviembre de 2025, fue designado por el papa León XIV. A petición de monseñor Francisco Ozoria Acosta, comparte responsabilidades antes de su sucesión, siendo uno de los obispos más jóvenes. Inicia su día a las 5:30 a.m. rezando en la capilla de su residencia y revisando noticias en su oficina. Describe la capital dominicana como un territorio grande y exigente. Enfrenta desafíos con cuatro vicarías territoriales, 160 parroquias y más de 200 sacerdotes.
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, nombrado obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo en noviembre de 2025 por el papa León XIV, ha asumido un papel de gran responsabilidad a petición de monseñor Francisco Ozoria Acosta. A pesar de ser uno de los obispos más jóvenes, ha demostrado estar a la altura de los desafíos que implica su cargo.
Su día comienza temprano, a las 5:30 a.m., con oraciones en la capilla de su residencia y una revisión de las noticias en su oficina. La vida en la bulliciosa capital dominicana, descrita por él como un territorio grande y exigente, presenta desafíos únicos con una extensa jurisdicción eclesiástica que incluye vicarías, parroquias y sacerdotes.
Monseñor Morel Diplán ha expresado su deseo de trabajar en colaboración con sacerdotes y laicos para desarrollar un proyecto evangelizador efectivo que aborde la diversidad cultural y desafíos sociales presentes en la arquidiócesis. Su compromiso con esta labor se refleja en su interacción con las comunidades católicas, donde ha sido acogido con calidez y aprecio.
Durante su tiempo en Santo Domingo, ha identificado desafíos significativos, como la desigualdad en calidad de vida y acceso a la educación, que afectan a diversos sectores de la sociedad. La cercanía entre zonas urbanas desarrolladas y barrios marginados resalta las disparidades sociales que requieren atención tanto de la Iglesia como del Estado.
El obispo ha señalado la importancia de abordar la crisis de vocaciones religiosas, atribuyendo parte de la disminución a los ataques a la institución familiar y a la falta de figuras paternas comprometidas en los hogares. Esta situación, según él, contribuye a la frustración y la pérdida de autoridad en la sociedad, especialmente entre los jóvenes.
En un esfuerzo por enfrentar estos desafíos, monseñor Morel Diplán ha dedicado tiempo a conocer a fondo la realidad de la arquidiócesis y ha trabajado en la formulación de un plan que responda a las necesidades de la comunidad. Su compromiso con el bienestar de la sociedad se refleja en su participación activa en eventos como el Desayuno de Listín Diario, donde comparte sus reflexiones y preocupaciones con la comunidad.
