Solicitan Declaración de Emergencia Nacional por Desorden del Tránsito
Servio Tulio Castaños Guzmán, director ejecutivo de Finjus, calificó como “impostergable” el ordenamiento del sistema de tránsito terrestre en el país debido a la falta de regulación real sobre las motocicletas, lo que representa una amenaza para la seguridad ciudadana. La Fundación señala la fragilidad institucional y la pasividad de las autoridades como factores que permiten que el parque de motocicletas opere sin controles efectivos, vinculándose con la delincuencia y la siniestralidad vial. Según datos de la DGII, a principios de 2026, hay registradas en el país 3,872,238 motocicletas. Las motocicletas representan aproximadamente el 58% del parque vehicular en uso en República Dominicana.
Servio Tulio Castaños Guzmán, director ejecutivo de Finjus, ha dejado claro que la situación del tránsito terrestre en la República Dominicana es más que urgente. La falta de regulación efectiva sobre las motocicletas se ha convertido en una grave amenaza para la seguridad de los ciudadanos, según la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS).
Con una contundencia preocupante, Castaños Guzmán destacó la fragilidad institucional y la pasividad de las autoridades como factores críticos que permiten que el parque de motocicletas opere sin los controles necesarios, vinculándose así con la delincuencia y los altos índices de accidentes de tránsito.
Los números no mienten: ¡3,872,238 motocicletas registradas en el país a principios de 2026! Esto representa aproximadamente el 58% del parque vehicular nacional y sigue creciendo a un ritmo alarmante del 6% anual.
Lamentablemente, República Dominicana se encuentra entre los países con mayor tasa de mortalidad por accidentes de tránsito, con 65 fallecimientos por cada 100,000 habitantes, según datos de organismos internacionales como World of Statistics. Los motoristas son el grupo más afectado por esta crisis.
Las causas del caos en las calles son variadas, desde la violación de normas básicas como luces rojas hasta la ineficacia en la aplicación de la ley y la falta de sanciones reales para los infractores. La coordinación entre las autoridades también brilla por su ausencia.
Ante esta alarmante situación, Castaños Guzmán hace un llamado urgente al Gobierno y a la sociedad en su conjunto para tomar medidas inmediatas y responsables. Propone declarar una emergencia nacional en materia de tránsito, convocar a todos los sectores para buscar soluciones y establecer sanciones efectivas que desalienten la conducción imprudente.
Para FINJUS, la transformación del sistema de transporte va más allá de la movilidad, es un requisito indispensable para garantizar la seguridad de todos los dominicanos en las carreteras. ¡Es hora de actuar con determinación y responsabilidad en beneficio de toda la población!
