Condena por atropello de la policía a periodistas

Condena por atropello de la policía a periodistas

Un policía armado puso en peligro a periodistas y reporteros gráficos mientras cubrían el caso de presunto maltrato infantil en Santo Domingo Este. El Colegio Dominicano de Periodistas condenó enérgicamente el atropello por parte de agentes policiales contra la prensa en las afueras de una guardería. El incidente ocurrió tras el arresto de una cuidadora, cuyo pariente agredió a dos periodistas. La policía intervino con bombas lacrimógenas y un agente apuntó su arma de fuego a los comunicadores, denunció el gremio.

Un policía armado puso en peligro a periodistas y reporteros gráficos mientras cubrían el caso de presunto maltrato infantil en Santo Domingo Este. El Colegio Dominicano de Periodistas condenó enérgicamente el atropello por parte de agentes policiales contra la prensa en las afueras de una guardería. El incidente ocurrió tras el arresto de una cuidadora, cuyo pariente agredió a dos periodistas. La policía intervino con bombas lacrimógenas y un agente apuntó su arma de fuego a los comunicadores, denunció el gremio.

Imagina estar cubriendo una noticia importante para la comunidad y de repente, un policía armado interviene, poniendo en peligro tu vida y la de tus colegas periodistas. Esta es la escalofriante situación que se vivió recientemente en Santo Domingo Este, cuando reporteros gráficos y periodistas fueron agredidos mientras seguían un caso de presunto maltrato infantil.

El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) reaccionó con firmeza ante este atropello, condenando enérgicamente la violencia ejercida por agentes policiales contra la prensa. Todo ocurrió en las afueras de la guardería “Little Sleps” en Alma Rosa I, donde una profesora enfrenta acusaciones de maltrato infantil.

La situación se tornó aún más tensa cuando la policía tuvo que intervenir con bombas lacrimógenas. Pero lo que realmente causó alarma fue cuando un agente, en un acto imprudente, apuntó su arma de fuego directamente hacia los periodistas y camarógrafos presentes en el lugar.

El gremio denunció que dos periodistas, Ana Laura López y Jéssica Hernández, fueron agredidas por familiares de la docente acusada. López fue atacada con una sombrilla en el brazo, mientras que Hernández se desmayó debido al gas pimienta utilizado por la policía para dispersar la multitud.

Estas agresiones no solo representan un peligro para la libertad de prensa y el ejercicio del periodismo, sino que también evidencian la vulnerabilidad de los profesionales de la comunicación en el cumplimiento de su deber informativo.

Las autoridades han prometido investigar a fondo este incidente inaceptable. La mala actuación de los agentes no será tolerada, aseguró el vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira. La seguridad de los periodistas debe ser garantizada mientras realizan su crucial labor informativa.

El caso de presunto maltrato infantil que desencadenó este violento episodio ha generado conmoción en las redes sociales, donde se han difundido videos que muestran a la cuidadora obligando a una niña de cuatro años a ingerir su propio vómito y residuos del suelo. Es fundamental que casos como estos sean expuestos y que se tomen las medidas necesarias para proteger a los más vulnerables de nuestra sociedad.