Protestas por apagones en la Universidad de La Habana
Estudiantes se reúnen en la Universidad de La Habana para protestar por la crisis energética en Cuba el lunes 9 de marzo de 2026. Un grupo de unos treinta estudiantes realizó una sentada pacífica en la icónica escalinata de la universidad. La protesta se centró en la grave crisis del país, sus efectos en la educación y la falta de respuesta de las vías institucionales para abordar sus preocupaciones. Tras negociaciones con el personal académico, los estudiantes acordaron continuar el diálogo en otro lugar. La crisis estructural agravada por el bloqueo petrolero de EE.UU. ha impactado fuertemente la educación superior en medio de prolongados apagones.
Un grupo de aproximadamente treinta estudiantes se unió en la Universidad de La Habana para alzar sus voces en medio de la crisis energética que sacude a Cuba. La protesta, que tuvo lugar el lunes 9 de marzo de 2026, se enfocó en la difícil situación del país, sus repercusiones en la educación y la aparente falta de atención a sus inquietudes por parte de las instituciones pertinentes.
En un acto poco común pero significativo, los estudiantes llevaron a cabo una sentada pacífica en la emblemática escalinata de la universidad capitalina. Tras dialogar con el personal académico durante casi dos horas, acordaron trasladarse a otro sitio para continuar la conversación, marcando así un hito en la lucha por el cambio.
La crisis estructural que enfrenta Cuba, agravada por el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., ha tenido un impacto devastador en la educación superior, con prolongados cortes de electricidad que dificultan el desarrollo académico y la vida cotidiana de los estudiantes.
Desde tempranas horas de la mañana, los jóvenes se congregaron en la escalinata, respondiendo a una convocatoria difundida en redes sociales, a pesar de los intentos de disuasión por parte de la universidad y la Federación de Estudiantes Universitarios. La presencia de personal universitario y de seguridad estatal no impidió que los estudiantes expresaran sus preocupaciones.
Durante la protesta, surgieron temas como la falta de energía eléctrica, la conectividad limitada y la dificultad para acceder a los órganos de toma de decisiones en el ámbito educativo. Los estudiantes destacaron la importancia de ser escuchados y considerados en la búsqueda de soluciones para los desafíos que enfrentan diariamente.
El viceministro de Educación Superior, Modesto Ricardo Gómez, se dirigió a los jóvenes en un intento por disolver la protesta, instándolos a buscar alternativas de diálogo que contribuyan a resolver los problemas. Sin embargo, la determinación de los estudiantes por ser partícipes activos en la búsqueda de soluciones era evidente.
Esta sentada pacífica no solo simboliza la resistencia y la búsqueda de mejoras por parte de los estudiantes cubanos, sino que también destaca la importancia de la participación estudiantil en la construcción de un futuro educativo más inclusivo y equitativo.
