Impacto de las adicciones, factores sociales y deficiencias del sistema en la salud mental en la República Dominicana
Especialistas de la salud mental advierten sobre la importancia de considerar factores sociales, económicos y culturales al analizar trastornos psicológicos. Durante un panel organizado por la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), se destacó que la pobreza, marginalidad, violencia y consumo de drogas son estresores que afectan el bienestar. A nivel mundial, una de cada siete personas vive con algún trastorno mental, siendo la ansiedad y la depresión los más comunes. También se resaltó que el suicidio es una de las principales causas de muerte. Los expertos Angelina Sosa Lovera, Carlos de los Ángeles y Eddy Paulino participaron en el panel.
Especialistas en salud mental han resaltado la importancia de considerar diversos factores al analizar trastornos psicológicos. En un panel organizado por la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), se destacó que la pobreza, marginalidad, violencia y consumo de drogas son factores estresantes que influyen significativamente en el bienestar de las personas. A nivel mundial, aproximadamente una de cada siete personas vive con algún trastorno mental, siendo la ansiedad y la depresión los más comunes. Además, se subrayó que el suicidio es una de las principales causas de muerte.
Los expertos Angelina Sosa Lovera, Carlos de los Ángeles y Eddy Paulino compartieron sus conocimientos durante el panel. Ellos enfatizaron que los trastornos psicológicos no deben ser considerados únicamente desde una perspectiva clínica, sino que también es crucial analizar los factores sociales, económicos y culturales que impactan la salud mental de las personas.
El psicólogo Eddy Paulino explicó que condiciones como la pobreza, marginalidad, violencia y consumo de drogas actúan como estresores psicosociales que afectan el bienestar de la población. Señaló que a nivel global, la ansiedad y la depresión son trastornos muy extendidos. Asimismo, alertó sobre el aumento de suicidios, especialmente entre jóvenes de 15 a 29 años, siendo este un problema más frecuente en países de ingresos bajos y medios.
Paulino mencionó que prácticas como el deporte, el apoyo familiar y la integración escolar pueden ser elementos protectores contra la depresión y el suicidio, especialmente en adolescentes. También cuestionó la distribución de recursos en el sistema de salud, destacando que la mayor parte de los esfuerzos se centran en el tratamiento clínico, dejando un porcentaje mínimo para la prevención y promoción de la salud mental.
Por su parte, la psicóloga Angelina Sosa Lovera abordó la relación entre adicción y salud mental, explicando que la adicción es una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda compulsiva de alivio emocional a través de sustancias o comportamientos. Señaló que la mayoría de los casos de adicción están asociados con otros trastornos psicológicos como depresión o ansiedad.
Durante el panel, se mencionó que el consumo de alcohol está ampliamente normalizado en el país, con un alto porcentaje de la población consumiendo alcohol en algún momento y una parte desarrollando problemas de adicción. Además, se advirtió sobre la presencia de centros informales de tratamiento para adicciones, dirigidos por personas sin formación profesional, lo cual puede afectar negativamente la recuperación de los pacientes.
