La Triple Amenaza Silenciosa para la Salud en la República Dominicana

La Triple Amenaza Silenciosa para la Salud en la República Dominicana

En 2024, se estimó que 1,2 millones de dominicanos vivían con diabetes mellitus tipo 2. Las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica, afectan a millones de personas en el mundo, ejerciendo presión sobre los sistemas de salud. Según la OPS, estas enfermedades son la principal causa de muerte y discapacidad a nivel mundial. Requieren un manejo clínico integral y cuidados prolongados, lo que aumenta los costos médicos y afecta la calidad de vida de los pacientes.

En el año 2024, se estimó que 1,2 millones de dominicanos vivían con diabetes mellitus tipo 2. Esta enfermedad, junto con otras afecciones crónicas no transmisibles como la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica, afectan a millones de personas en todo el mundo, poniendo una presión considerable sobre los sistemas de salud.

Según la OPS, estas enfermedades son la principal causa de muerte y discapacidad a nivel global. Requieren un cuidado clínico integral y prolongado, lo que incrementa los costos médicos y afecta notablemente la calidad de vida de los pacientes.

La diabetes mellitus tipo 2, la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica son afecciones que han experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas, convirtiéndose en un desafío cada vez mayor para la salud pública a nivel mundial.

Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF Diabetes Atlas, 11ª edición, 2025), en República Dominicana, se estimó que 1,2 millones de personas vivían con diabetes mellitus en 2024. Sorprendentemente, el 42.8% de los casos no se habían diagnosticado, lo que revela la importancia de la detección temprana y el manejo adecuado de esta enfermedad.

El aumento en la incidencia de la diabetes no solo se debe a factores genéticos, sino también a hábitos de vida poco saludables que afectan a la población en general. Dietas ricas en sodio y grasas saturadas, el consumo excesivo de bebidas azucaradas y un estilo de vida sedentario son algunos de los factores que contribuyen a esta epidemia en el país.

En cuanto a la insuficiencia cardíaca, que puede estar relacionada o no con la diabetes tipo 2, es la principal causa de hospitalización en personas mayores de 65 años. Su prevalencia está en aumento en América Latina, especialmente debido al envejecimiento de la población y a factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes.

Por otro lado, la enfermedad renal crónica, con o sin diabetes tipo 2, se caracteriza por una disminución progresiva de la función renal a lo largo de meses o años, lo que puede tener graves consecuencias para la salud de las personas afectadas.

Es fundamental concienciar sobre la importancia de adoptar estilos de vida saludables y de realizar chequeos médicos periódicos para prevenir y controlar estas enfermedades crónicas que representan un desafío cada vez mayor para la salud pública a nivel mundial.