Los efectos del trabajo nocturno en la salud: lo que debes saber
Trabajar durante la noche o en turnos rotativos no solo altera el descanso, sino que también puede tener repercusiones serias en la salud tanto física como mental. Así lo destaca un informe elaborado por la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo junto con la Alianza por el Sueño. Este documento analiza cómo estos horarios afectan al organismo humano.
El informe explica que trabajar en horarios nocturnos desajusta los relojes biológicos internos, responsables de regular funciones vitales como el sueño, la temperatura corporal, la secreción hormonal y el apetito. Esta desincronización, denominada cronodisrupción, ocurre cuando el organismo se ve forzado a mantenerse activo en momentos en que debería descansar naturalmente.
La guía señala que estas alteraciones no solo afectan la calidad del sueño, sino también el metabolismo, la función cognitiva y el bienestar emocional. Entre las consecuencias frecuentes se encuentran la somnolencia durante el día, problemas de concentración y dificultades de memoria. En las últimas décadas, el trabajo por turnos ha ido en aumento debido a la demanda de una economía global que opera las 24 horas.
En España, alrededor del 23 % de los trabajadores tienen horarios rotativos, mientras que a nivel europeo, la cifra asciende al 20 %. Globalmente, se estima que unos 700 millones de personas trabajan bajo este esquema. Este modelo se ha expandido más allá de sectores esenciales como la salud y el transporte, alcanzando también áreas como el comercio y los servicios básicos.
El informe advierte que las repercusiones pueden ser “profundas y multisistémicas”. Los trastornos del sueño como el insomnio y la somnolencia excesiva son comunes, pero también se vinculan a enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurológicas. Estudios mencionados en el documento indican que quienes tienen patrones de sueño irregulares enfrentan un mayor riesgo de sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares.
El desbalance de los ritmos circadianos puede afectar además la regulación de la glucosa y el apetito, incrementando el riesgo de problemas metabólicos. Se observa también un aumento del 30 % en el riesgo de accidentes laborales y de tránsito durante el turno nocturno. Dormir mal o poco impacta directamente en el bienestar emocional, provocando irritabilidad, estrés y baja motivación.
La guía sugiere medidas tanto a nivel organizacional como individual para mitigar estos efectos. Se recomienda diseñar turnos con rotaciones progresivas, garantizar períodos de descanso adecuados y considerar las características individuales de los trabajadores. A nivel personal, se aconseja mantener hábitos de sueño regulares, cuidar la exposición a la luz y mantener una dieta adecuada.
Finalmente, los especialistas instan a las autoridades a reconocer la importancia del sueño como un factor clave de salud pública. Proponen campañas de concienciación y una actualización de la legislación laboral para limitar la exposición prolongada a turnos nocturnos, subrayando que, aunque el trabajo nocturno es necesario en muchos sectores, no se debe subestimar su impacto en la salud.
