Urge acción para mitigar inundaciones en Santo Domingo
Las persistentes lluvias que afectan al Gran Santo Domingo han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la región frente a inundaciones y desbordamientos de cuerpos de agua, como ríos y cañadas. La respuesta a esta problemática se ha enfocado en desplazar a las familias en riesgo o en prometer asistencia cuando sus hogares se inundan.
Un proyecto clave, elaborado en 2012 por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) con la asesoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue actualizado en 2024 para incluir a Boca Chica, Pedro Brand y Los Alcarrizos. Este plan maestro de drenaje pluvial y sanitario, inicialmente concebido para ejecutarse en 28 años, fue reevaluado por el presidente Luis Abinader, quien aseguró que concluiría en un plazo de 16 años.
En su momento, el costo del proyecto se estimó en mil 200 millones de dólares. Catorce años después, el monto se ha mantenido casi igual, alcanzando los RD$77,160 millones, equivalentes a unos US$1,286 millones. Esto refleja que, a lo largo de más de una década, el proyecto no ha avanzado significativamente.
Cada año, es crucial que los gobiernos asignen recursos en el Presupuesto General del Estado para financiar las obras necesarias, como colectores, túneles, estaciones de bombeo, y la canalización de cañadas. En 2012, el BID advirtió que el sistema pluvial de la región había colapsado. Hoy, solo el 18 % de las calles cuenta con drenaje pluvial y apenas el 5 % de la población tiene tratamiento de aguas residuales. La situación requiere un compromiso político firme para lograr avances concretos.
