La democracia y el poder de la incidencia pública
En la célebre película de 1951, ‘Si yo fuera diputado’, Mario Moreno “Cantinflas” denuncia la desconexión existente entre la democracia y la capacidad del pueblo para resolver sus propios conflictos. En el filme, Cantinflas, como barbero y aprendiz de abogado, se convierte en defensor de los más necesitados, reflejando una crítica al sistema político imperante.
La trama se centra en el enfrentamiento entre Cantinflas y el dueño de la vecindad, don Próculo, un personaje inescrupuloso que busca incursionar en la política. A través de su característico humor, Cantinflas expone la fragilidad de una democracia que no se vive plenamente, sugiriendo que la verdadera esencia democrática se encuentra en la participación activa de los ciudadanos.
La película, aunque humorística, nos invita a reflexionar sobre la importancia de la incidencia pública. Esta se refiere a las acciones de actores sociales que buscan influir en las políticas públicas, convirtiéndose en un puente entre elecciones y en una herramienta esencial para transformar una democracia meramente formal en una sustantiva.
En el contexto actual, donde los desafíos geopolíticos y económicos afectan el panorama global, la incidencia pública se presenta como un mecanismo indispensable. En la República Dominicana, el gobierno busca fortalecer este aspecto, asegurando que la voz del pueblo no solo se escuche en las urnas, sino en cada decisión que afecta la vida colectiva.
