Dolor en el pecho: cuándo buscar atención urgente y cuándo mantener la calma
El dolor de pecho es una de las principales razones por las que las personas acuden a las salas de emergencia, representando alrededor del 10% de las visitas hospitalarias. Ante la duda sobre si se trata de un problema serio, muchos se preguntan si deben buscar atención médica de inmediato o si pueden esperar a que pase.
En la actualidad, la medicina ofrece pautas claras para ayudar a las personas a decidir cuándo buscar ayuda sin caer en el pánico. Según el cardiólogo internista Pedro Vargas Bocio, de Cedimat, aunque la mayoría de los dolores de pecho no son indicativos de un infarto, algunos sí lo son. Ignorar los síntomas cuando se trata de una emergencia real puede tener consecuencias graves.
Se estima que entre un 10% y un 20% de las visitas a emergencias por dolor de pecho corresponden a problemas cardíacos serios. Por eso, es crucial prestar atención a la duración del dolor. Un dolor cardíaco peligroso rara vez es breve; si persiste más de cinco a diez minutos, no mejora con el reposo o aparece en momentos de calma, es necesario acudir de inmediato al hospital.
El modo en que se describe el dolor también proporciona pistas importantes. El dolor relacionado con un infarto suele sentirse como presión, opresión o una pesadez en el pecho. Si el dolor se irradia hacia el brazo izquierdo, ambos brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda, las probabilidades de que sea un infarto aumentan significativamente. Estos síntomas, junto con otros como falta de aire, sudor frío o náuseas, requieren atención médica urgente.
Es importante considerar el historial personal de salud. Quienes poseen factores de riesgo cardiovascular deben ser especialmente cautelosos. Personas mayores de 50 años o más jóvenes con múltiples factores de riesgo deben evaluar cualquier dolor torácico sin demora. En mujeres, adultos mayores y personas con diabetes, los infartos pueden presentarse de forma atípica, lo que hace aún más importante no ignorar sensaciones inusuales.
No obstante, no todo dolor de pecho es una emergencia. Existen molestias que, aunque incómodas, suelen tener un origen benigno. El dolor que empeora al moverse o al presionar el área, generalmente es de origen muscular. También, el ardor que aparece después de comer y mejora con antiácidos suele ser provocado por reflujo gastroesofágico. En estos casos, una consulta médica puede ser suficiente para evaluar el problema.
