Renovación generacional: La estrategia del PRM para asegurar su futuro político
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta el desafío de asegurar su continuidad política a través de una renovación generacional, con miras a afianzar su hegemonía en las elecciones generales de 2028. Esta estrategia se inició en 2018, cuando el partido entendió la urgente necesidad de incorporar juventud a su cúpula directiva, marcando un antes y un después en la política dominicana.
En aquel entonces, el PRM decidió renovar su estructura interna, reemplazando a figuras históricas como Andrés Bautista y Jesús «Chú» Vásquez Martínez por jóvenes líderes. Así, José Ignacio Paliza y Carolina Mejía asumieron la presidencia y la secretaría general del partido, respectivamente, en junio de 2018, y fueron reelectos en 2022. Esta apuesta por la juventud se convirtió en una estrategia estructural para atraer a un segmento social vital.
El PRM envió una potente señal de cambio al contrastar con el liderazgo envejecido del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) bajo Leonel Fernández y el estancamiento del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con Miguel Vargas Maldonado. La frescura y dinamismo de su nueva dirección facilitaron su éxito electoral en 2020 y su consolidación en 2024.
En el horizonte, el PRM se prepara para un nuevo proceso de elección interna en julio, enfrentándose a la disyuntiva de mantener su enfoque renovador. Se ha sugerido posicionar al presidente Luis Abinader como líder del partido, acompañado por alguien aún más joven, para captar el interés de una juventud cada vez más distante de la política tradicional. Con un 37.62% del padrón electoral conformado por votantes de hasta 35 años, el voto joven se perfila como decisivo en futuras contiendas electorales. La participación en las elecciones de 2024 fue del 54.37%, lo que indica la necesidad de estructuras políticas atractivas para combatir la abstención, que alcanzó el 45.63%.
