La FAO advierte sobre los riesgos del plástico reciclado en envases alimentarios
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha emitido una advertencia sobre los peligros potenciales que el uso de plásticos reciclados y materiales biológicos en envases de alimentos puede representar para la salud pública. Este llamamiento, realizado desde Roma, subraya la necesidad de implementar regulaciones más estrictas a nivel internacional para evitar la contaminación química de los alimentos.
En un reciente informe sobre seguridad alimentaria, la FAO urge a mejorar las tecnologías de reciclaje para prevenir la migración de sustancias nocivas hacia los productos de consumo. El mercado global de envases, que se acerca a los 800 mil millones de dólares, podría enfrentar serios desafíos si no se toman medidas correctivas adecuadas.
El documento enfatiza la importancia de aplicar principios de economía circular en el sistema agroalimentario para lograr la sostenibilidad, pero advierte que esto no debe poner en riesgo la salud humana. Los materiales biológicos, a menudo considerados ecológicos, podrían introducir peligros como toxinas naturales, alérgenos o nanomateriales que precisan evaluaciones de seguridad antes de llegar al mercado.
La FAO destaca la preocupación por ciertas sustancias químicas, como los retardantes de llama y las sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), conocidas por su persistente presencia en el medioambiente y en el cuerpo humano. La falta de datos toxicológicos sobre sustancias no intencionadamente añadidas crea vacíos críticos en la evaluación de riesgos a largo plazo.
Para enfrentar estas amenazas, el organismo sugiere establecer sistemas de trazabilidad sólidos en toda la cadena de producción y desarrollar métodos analíticos más precisos para detectar microplásticos. Además, considera imperativo actualizar los marcos regulatorios actuales y lograr una armonización normativa internacional a través del Codex Alimentarius, asegurando que los procesos de reciclaje eliminen efectivamente cualquier residuo peligroso.
Finalmente, la FAO concluye que el ritmo actual de reciclaje de plásticos es insuficiente, contribuyendo significativamente a la contaminación global. Urge a gobiernos e industria a equilibrar sus objetivos medioambientales con la protección efectiva del consumidor, evitando que los materiales sostenibles se conviertan en nuevas fuentes de riesgo para la salud pública.
