Hijo del fundador de Mango enfrenta cargos por la muerte de su padre tras extensas investigaciones
La tragedia que envolvió la muerte de Isak Andic, el fundador de Mango y figura principal del sector textil en Cataluña, ha dado un giro inesperado. Su hijo, Jonathan Andic, ha sido formalmente imputado tras una extensiva investigación que duró aproximadamente dieciocho meses. Isak Andic, de 71 años, perdió la vida el 14 de diciembre de 2024 al caer desde una altura de 150 metros durante una excursión junto a su hijo mayor en las cuevas de salitre de Collbató, Barcelona.
Inicialmente, la causa había sido archivada temporalmente en enero de 2025, catalogándose como un accidente, sustentado por los primeros informes y la autopsia. Sin embargo, dos meses después, la jueza decidió reabrir el caso ante nuevos elementos presentados por los Mossos d’Esquadra, la policía catalana, quienes deseaban profundizar en las circunstancias del incidente.
Las autoridades han centrado su atención en el recodo de la montaña donde ocurrió la caída de Isak Andic. Según las fuentes, el ángulo del lugar hace improbable un accidente accidental, lo que ha llevado a sospechar de una posible implicación criminal. Además, las investigaciones sugieren que Jonathan pudo haber albergado resentimiento hacia su padre tras ser removido de su rol en la empresa familiar.
A pesar de las acusaciones, la familia de Andic defiende fervientemente la inocencia de Jonathan, alegando que no existía tal mala relación. Desde el deceso de su padre, Jonathan ha tomado las riendas de las sociedades patrimoniales compartidas con sus hermanas, un aspecto también revisado en las pesquisas. Mientras tanto, Mango sigue siendo un referente en el sector de la moda, con una presencia sólida en la República Dominicana desde su llegada en 2001.
