Estrategias para impulsar la economía
En opinión de Pérez, la falta de inversión en infraestructuras podría afectar la economía del país. Asegura que es necesario priorizar el desarrollo de carreteras y puentes para garantizar el crecimiento sostenible. Además, destaca la importancia de la inversión en tecnología para mejorar la competitividad de las empresas.
Según Pérez, la falta de inversión en infraestructuras podría tener un impacto en la economía del país. Es fundamental priorizar el desarrollo de carreteras y puentes para asegurar un crecimiento sostenible. Asimismo, resalta la importancia de invertir en tecnología para mejorar la competitividad de las empresas.
La economía dominicana se encuentra en una situación similar a la de un automóvil que pierde potencia por falta de combustible y mantenimiento adecuado. El motor responde con lentitud, el avance se vuelve más complicado y, de manera similar, los pasajeros, en este caso, las familias dominicanas, son los que sufren directamente las consecuencias.
En los últimos 25 años, rara vez se ha experimentado una desaceleración económica tan pronunciada, salvo en momentos de crisis financiera nacional o internacional. Cuando la economía deja de crecer, la generación de empleo formal se ve afectada, lo que a su vez conduce al estancamiento de los salarios, convirtiendo una dificultad macroeconómica en una preocupación diaria para los hogares.
Identificar problemas es sencillo, tanto para la oposición como para el gobierno negarlos o culpar a factores externos. Sin embargo, lo verdaderamente importante para mejorar la calidad de vida de los dominicanos es proponer soluciones concretas. Entre las medidas prioritarias se encuentran impulsar un programa de inversión pública con alto impacto en el empleo y facilitar el crédito para vivienda.
El gobierno podría implementar un plan especial de inversión en infraestructura pública, priorizando aquellas intervenciones con mayor capacidad para generar empleo. Es crucial enfocarse en el mantenimiento y reparación de obras existentes, ya que esto tiene un efecto más inmediato en la actividad económica que la construcción de nuevas infraestructuras.
Además, la inversión en agua y saneamiento no solo es efectiva en la generación de empleo, sino que también mejora el bienestar social. En República Dominicana, solo un tercio de la población recibe un servicio de agua continua durante 12 horas al día. Un plan integral en este sector podría crear miles de empleos y mejorar significativamente la calidad de vida de muchas personas en las zonas rurales y urbanas del país.
En el ámbito rural, la construcción de infraestructuras agrícolas podría dinamizar la economía interior del país y reducir los costos de producción y transporte, lo que a su vez aliviaría los precios de los alimentos. Además, facilitar el acceso al crédito para vivienda es fundamental para impulsar el sector de la construcción y fortalecer la economía en general.
