Acusados de Fraude a Personas Mayores de EEUU a través de “Call Center” en RD
En un tribunal de California, el actor Johnny Depp perdió una demanda por difamación contra un diario británico que lo llamó “golpeador de esposas”. El juez dictaminó que las acusaciones eran “sustancialmente verdaderas”. La demanda fue presentada en respuesta a un artículo de 2018 en el que se referían a Depp como un abusador de su exesposa, la actriz Amber Heard.
En un tribunal de California, Johnny Depp enfrentó una dura derrota en su demanda por difamación contra un periódico británico que lo acusó de ser un “golpeador de esposas”. El juez dictaminó que las acusaciones eran “sustancialmente verdaderas”. Todo esto surgió a raíz de un artículo de 2018 en el que lo señalaban como abusador de su exesposa, la actriz Amber Heard.
Por otro lado, en un caso de fraude sin precedentes, trece individuos fueron acusados por participar en un esquema transnacional dirigido a estafar a personas mayores. Este plan operaba a través de un “call center” en República Dominicana y tenía como objetivo engañar a ancianos en los Estados Unidos, haciéndoles creer que sus familiares necesitaban ayuda urgente.
En este elaborado entramado delictivo, se identificaron más de 400 víctimas con una edad promedio de 84 años y pérdidas que superaron los 5 millones de dólares. El líder de esta organización, Oscar Manuel Castaños García, dirigía un sofisticado “call center” en la República Dominicana, desde el cual se perpetraban estas estafas.
El modus operandi de la organización consistía en simular emergencias familiares, como accidentes, para persuadir a los ancianos a enviar dinero. Una vez obtenido el dinero, se procedía a blanquearlo y enviarlo de vuelta al país de origen.
Los integrantes de esta red criminal contaban con un equipo de empleados, entre ellos “iniciadores” y “cerradores”, que se hacían pasar por familiares de las víctimas en apuros. Además, se valían de conductores de servicios de transporte por aplicación para recoger el dinero en efectivo de las víctimas y llevarlo de regreso al “call center”.
Bajo la dirección de Castaños García y sus cómplices, se llevaron a cabo múltiples transacciones financieras fraudulentas, incluyendo depósitos bancarios y envíos de dinero. La sofisticación y crueldad de estas estafas se ponen de manifiesto en las múltiples estratagemas utilizadas para extorsionar a los ancianos, solicitando fondos adicionales bajo diversos pretextos emotivos.
Este caso ilustra la importancia de estar alerta ante posibles estafas y fraudes, especialmente aquellas que apuntan a los sectores más vulnerables de la sociedad. La justicia ha actuado en este caso, pero es fundamental que la sociedad en su conjunto permanezca vigilante y solidaria para prevenir este tipo de delitos.
