Incendio en la bahía de Luperón: Rayo consume catamarán de empresario santiaguero

Incendio en la bahía de Luperón: Rayo consume catamarán de empresario santiaguero

Un rayo incendia un catamarán perteneciente al empresario santiaguero Fernando Capellán en la bahía de Luperón, provincia de Puerto Plata. El incidente ocurrió a las 2:22 de la madrugada de un lunes durante una tormenta eléctrica. La extinción del incendio requirió la colaboración de varios cuerpos de bomberos, la Defensa Civil y la Marina de Guerra. Hasta las 11:00 de la mañana del mismo día, al menos 45 bomberos seguían trabajando en la zona, provenientes de diferentes localidades como Puerto Plata, Altamira, Imbert y Maimón. El catamarán, construido en fibra de vidrio y madera, sufrió graves daños a causa del fuego.

Un rayo desata el caos en la tranquila bahía de Luperón en Puerto Plata. En medio de la oscuridad de la madrugada de un lunes, la furia de la naturaleza alcanzó un catamarán, propiedad del reconocido empresario santiaguero Fernando Capellán, envolviéndolo en llamas.

La emergencia movilizó a un destacado grupo de valientes bomberos de la región, quienes unieron fuerzas con la Defensa Civil y la Marina de Guerra para combatir el voraz incendio que amenazaba con consumir por completo la embarcación de lujo.

Hasta altas horas de la mañana, el equipo de bomberos, compuesto por al menos 45 héroes, provenientes de diversos puntos como Puerto Plata, Altamira, Imbert y Maimón, se mantuvo en pie de lucha para extinguir las llamas que devoraban el catamarán de fibra de vidrio y madera, bautizado como “El Capi IV”.

A pesar de la magnitud del siniestro, causado por un único rayo en medio de la tormenta eléctrica, las buenas noticias surgieron al confirmarse que no se reportaron heridos ni daños ambientales significativos, reduciendo el impacto a pérdidas materiales.

La historia de este inesperado incidente nos recuerda la fuerza implacable de la naturaleza y la valentía de aquellos que se enfrentan a ella para proteger vidas y propiedades. Un recordatorio de que, ante la adversidad, la solidaridad y el coraje siempre prevalecen.