Estudiantes atraviesan río para ir a clases en Cambita Garabitos

Estudiantes atraviesan río para ir a clases en Cambita Garabitos

En la comunidad de Gambita Garabitos, en la provincia de San Cristóbal, los estudiantes del Centro Educativo Daniel Enríquez de la Cruz enfrentan condiciones deplorables en su camino hacia la escuela. A lo largo de una calle sin asfaltar y llena de lodo, además de cruzar un río, los estudiantes corren el riesgo de ensuciar sus uniformes y poner en peligro sus vidas. La construcción de esta vía comenzó hace 45 años y ha sido retomada por diferentes presidentes, incluido el actual, Luis Abinader, aunque los avances han sido mínimos. Los comunitarios expresan su frustración, mencionando que los ingenieros a cargo han dejado los trabajos paralizados.

En la pintoresca comunidad de Gambita Garabitos, en la provincia de San Cristóbal, un grupo de valientes estudiantes del Centro Educativo Daniel Enríquez de la Cruz se enfrenta a una odisea diaria en su camino hacia la escuela. Imagina tener que atravesar una calle sin pavimentar, cubierta de lodo, y hasta cruzar un río, poniendo en riesgo no solo la limpieza de sus uniformes, sino también sus propias vidas. Esta situación no es nueva, ya que la construcción de esta vía inició hace más de cuatro décadas y ha sido retomada por varios presidentes, incluyendo el actual, Luis Abinader, aunque los avances han sido escasos.

Los habitantes de Gambita Garabitos se preparan para recibir el ciclo escolar 2025-2026 con las mismas dificultades que han enfrentado en el pasado. El trayecto hacia la escuela es todo menos sencillo, con una calle embarrada y un río que se interpone en su camino, convirtiendo cada día de clases en una aventura llena de desafíos. A pesar de los esfuerzos de diferentes gobiernos a lo largo de los años, la situación sigue sin resolverse.

José de la Cruz, uno de los miembros de la comunidad, ha expresado su frustración ante la falta de avances en la construcción de la vía. A pesar de los intentos de ingenieros por reactivar los trabajos, estos se mantienen paralizados, dejando a los habitantes de Gambita Garabitos en una situación precaria. Cruzar el río que conecta a Majagual con Manomatuey Abajo se ha convertido en una tarea diaria para los residentes, quienes arriesgan sus vidas no solo para llegar a la escuela, sino también para ganarse el sustento diario.

La incertidumbre y el peligro son constantes en esta comunidad, donde las lluvias pueden convertir el paso por el río en una verdadera travesía. La falta de un puente que facilite el tránsito ha llevado a los habitantes a solicitar a las autoridades locales la construcción de una estructura que les permita desplazarse de manera segura y sin contratiempos. Con el inicio del nuevo año escolar a la vuelta de la esquina, la comunidad anhela poder ver a sus jóvenes asistir a clases sin temor, aunque la esperanza de ver la calle terminada se desvanece poco a poco.

La lucha de la comunidad de Gambita Garabitos es un ejemplo de la determinación y la perseverancia de quienes se enfrentan a adversidades día tras día. Mientras esperan una solución a largo plazo, los habitantes continúan demostrando su valentía al sortear los obstáculos que se interponen en su camino hacia la educación y un futuro mejor.