Posible liberación condicional para los hermanos Menéndez tras 30 años en prisión
Los hermanos Menéndez, Erik y Lyle, buscan libertad condicional después de casi 30 años de prisión por el asesinato de sus padres en 1989. Fueron condenados en 1996 por matar a su padre, José Menéndez, y a su madre, Kitty Menéndez, en Beverly Hills. Enfrentan la posibilidad de ser liberados tras una reducción de sentencia en mayo. Los abogados defensores alegaron defensa propia debido al abuso sufrido, mientras que los fiscales argumentaron que lo hicieron por herencia.
Los hermanos Menéndez, Erik y Lyle, están en busca de la ansiada libertad condicional tras casi tres décadas tras las rejas por el trágico asesinato de sus padres en 1989. Condenados en 1996 por el asesinato de su padre, José Menéndez, y su madre, Kitty Menéndez, en Beverly Hills, ahora tienen la posibilidad de ser liberados tras una reducción de sentencia en mayo. Los abogados defensores argumentan defensa propia debido al abuso sufrido, mientras que los fiscales sostienen que lo hicieron por herencia.
Erik y Lyle Menéndez, condenados a cadena perpetua en 1996 por el asesinato de sus padres cuando tenían 18 y 21 años respectivamente, están a punto de presentar sus argumentos para obtener la libertad condicional. Se abren así a la posibilidad más cercana en casi 30 años de recuperar la libertad desde sus condenas por el terrible crimen cometido en Beverly Hills.
A pesar de que los abogados defensores alegaron que actuaron en defensa propia tras años de abuso sexual por parte de su padre, los fiscales mantienen que mataron a sus padres por la herencia multimillonaria en juego. La reducción de sus sentencias en mayo les ha otorgado la elegibilidad para libertad condicional, al ser menores de 26 años al momento de cometer los crímenes.
La junta de comisionados designados evaluará a los hermanos individualmente, considerando factores como el historial criminal, motivación para el crimen, remordimiento, comportamiento en prisión y planes futuros. Erik Menéndez tendrá su audiencia el jueves, seguido por Lyle Menéndez el viernes, ambos a través de videoconferencia desde el Centro Correccional Richard J. Donovan en San Diego.
Incluso si se otorga la libertad condicional, podría pasar tiempo antes de que los hermanos salgan en libertad. El proceso incluye una revisión por el director jurídico y finalmente la aprobación o negación por parte del gobernador Gavin Newsom. El caso ha capturado la atención del público durante décadas y ha generado documentales y especulaciones sobre su desenlace.
