Altas tasas de mortalidad materna en Santiago no están relacionadas con complicaciones durante el embarazo.
En el Hospital Presidente Estrella Ureña de Santiago, el director Miguel Ortega informó que la mayoría de las 16 muertes maternas en la ciudad en lo que va de año no fueron causadas por complicaciones en el embarazo, sino por otras condiciones de salud de las pacientes. En el boletín epidemiológico 32 del Ministerio de Salud Pública se reporta un total de 100 muertes maternas en el país en 2025, 16 de las cuales ocurrieron en Santiago. El doctor Ortega señaló que 15 de estos fallecimientos en la provincia tuvieron lugar en la Maternidad Doña Renée Klang de Guzmán, mayormente debido a otros padecimientos que afectan a las pacientes durante la gestación.
En el Hospital Presidente Estrella Ureña de Santiago, el director Miguel Ortega ha revelado una preocupante estadística: la mayoría de las 16 muertes maternas en la ciudad no se debieron a complicaciones durante el embarazo, sino a otras condiciones de salud de las pacientes. Esto es un tema que merece nuestra atención y reflexión.
Según el último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública, en lo que va del año 2025, se han registrado un total de 100 muertes maternas en el país, con 16 de ellas ocurridas en Santiago. El doctor Ortega destaca que 15 de estos trágicos eventos tuvieron lugar en la Maternidad Doña Renée Klang de Guzmán, la mayoría a causa de afecciones de salud distintas a las relacionadas con el embarazo.
Es crucial entender que, aunque se registren como muertes maternas, la mayoría de estas mujeres fallecieron por razones ajenas al embarazo, como enfermedades preexistentes o accidentes. El doctor Ortega menciona casos como VIH sin tratamiento, cáncer de mama e incluso una descarga eléctrica, que llevaron a estas pérdidas irreparables.
El impacto de estas cifras es aún más profundo al saber que la mayoría de las madres fallecidas eran mujeres haitianas, lo que nos invita a reflexionar sobre la importancia de garantizar una atención médica equitativa e inclusiva para todas las personas, sin importar su origen.
Es alentador observar que, tras la implementación de medidas migratorias en los hospitales, la afluencia de pacientes extranjeras en la maternidad ha disminuido. Esto puede interpretarse como un signo de que se están tomando medidas para regularizar y mejorar la atención médica en el país.
La Organización Mundial de la Salud define la muerte materna como un fallecimiento durante el embarazo, parto o en los 42 días posteriores. Es fundamental trabajar en políticas de salud que protejan la vida de las mujeres y garanticen un acceso adecuado a la atención médica en todas las etapas de la gestación.
Por otro lado, es alarmante también el reporte de treinta muertes infantiles en la primera semana de agosto, sumando un total de 1,073 en lo que va del año. La mortalidad infantil es un indicador crucial de la salud pública de un país y debe ser abordada con urgencia y eficacia.
Estos datos nos recuerdan la importancia de trabajar juntos para garantizar que todas las personas, independientemente de su nacionalidad o condición social, reciban la atención médica que merecen. Cuidar de la salud de las madres y los niños es un compromiso que nos concierne a todos.
