Adriano Sánchez Roa alerta sobre la amenaza a la producción de pollos debido a la quiebra de 300 granjeros.
En República Dominicana, según el exsenador Adriano Sánchez Roa, se requieren 2,216,000 pollos adicionales para equilibrar el mercado y reducir el precio de la carne, que va de 79 a 110 pesos por libra. La falta de planificación gubernamental llevó a la quiebra de unos 300 granjeros en Espaillat, debido a una sobreproducción entre enero y abril. Esta estrategia perjudicó a los productores más pequeños. La retirada de estos productores provocó una reducción significativa en la oferta en los meses siguientes. Además, las altas temperaturas han disminuido el peso de los pollos entre un 9% y un 11%, aumentando la mortalidad.
En República Dominicana, el panorama avícola ha estado en constante agitación. Según el exsenador Adriano Sánchez Roa, se necesitan más de 2 millones de pollos adicionales para equilibrar el mercado y así reducir el precio de la carne de pollo, que actualmente oscila entre 79 y 110 pesos por libra. La falta de una planificación efectiva ha llevado a la quiebra de unos 300 granjeros en Espaillat, debido a una sobreproducción que tuvo lugar entre enero y abril. Esta situación ha tenido un impacto desproporcionado en los productores más pequeños, creando un desequilibrio en el mercado.
La retirada de estos granjeros ha provocado una disminución significativa en la oferta en los meses siguientes. Además, las altas temperaturas han afectado el peso de los pollos, disminuyéndolo entre un 9% y un 11%, lo que ha contribuido al aumento de la mortalidad en las granjas avícolas.
Adriano Sánchez Roa, además de exsenador, es un destacado agrónomo en el país. Ha destacado que la producción avícola ha experimentado una caída considerable, pasando de un promedio mensual de 21.47 millones de pollos en el primer semestre del año a 19.34 millones entre julio y agosto, lo que representa una pérdida mensual de más de 2.1 millones de unidades.
Para abordar esta crisis, el exsenador propone un plan de acción con tres puntos clave. En primer lugar, insta al Gobierno a garantizar estabilidad en el subsector mediante la fijación de precios seguros y justos para los productores. Asimismo, propone apoyar la cadena de frío para aquellos granjeros que han quebrado, asegurando la igualdad de condiciones para todos. Por último, aboga por facilitar préstamos con tasas preferenciales a través del Banco Agrícola, con el fin de asegurar la rentabilidad y recuperación de los productores afectados.
En resumen, la avicultura en República Dominicana enfrenta desafíos significativos que requieren una intervención urgente por parte del Gobierno. La falta de una política agrícola estratégica y sostenible, adaptada al cambio climático, ha debilitado el sector avícola nacional. Es fundamental implementar medidas efectivas para estabilizar el mercado y garantizar la viabilidad de los productores avícolas en el país.
