La lucha de Ana María tras el colapso en Jet Set: Sanando cuerpo y alma
Ana María Ramírez sobrevivió al colapso de la discoteca Jet Set, el martes 8 de abril a las 12:44. Fue invitada por una amiga a celebrar su cumpleaños en el lugar, donde el techo cedió y la sepultó, resultando en la muerte de su amiga Pierima Noguera. Ana María recuerda vívidamente el momento del colapso.
Ana María Ramírez emergió entre los escombros de la icónica discoteca Jet Set, en la madrugada del martes 8 de abril. Aquella noche, aceptó la invitación de una amiga para celebrar su cumpleaños en un lugar que no solía frecuentar, y jamás imaginó que ese acto cambiaría su vida para siempre.
El bullicio y la música fueron interrumpidos por el aterrador crujido del techo cediendo. Los gritos se mezclaban con los escombros que la sepultaban, dejándola atrapada desde las piernas hacia abajo. Su amiga, Pierima Noguera, no corrió con la misma suerte y perdió la vida en el acto.
Ana María, con lágrimas en los ojos, recuerda con detalle cada momento de aquel fatídico colapso. Permaneció atrapada durante tres largas horas, hasta que un grupo de voluntarios logró rescatarla entre los escombros.
Las secuelas físicas fueron devastadoras, pero las heridas emocionales son aún más profundas. A pesar de los cinco meses transcurridos, el alma de Ana María sigue marcada por la tragedia. Las noches sin sueño y la falta de apetito son solo el reflejo de las cicatrices invisibles que la acompañan a diario.
Aunque su cuerpo parece haber sanado, el proceso de recuperación emocional es mucho más lento y doloroso. El recuerdo de su amiga fallecida y la sensación de haber bailado con la muerte la atormentan, sumado a la frustración por la falta de justicia en el proceso legal.
En la discoteca Jet Set, ahora convertida en un lugar desolado, apenas quedan rastros de lo que una vez fue un escenario de fiestas y risas. Bajo una carpa improvisada, familiares y sobrevivientes se aferran a la esperanza y la oración, mientras la voz del padre Rogelio Cruz les brinda consuelo.
En medio de aquel escenario desgarrador, Ana María cierra los ojos y revive la risa de su amiga, sabiendo que nunca más volverá a escucharla. Su cuerpo fue rescatado de los escombros, pero su espíritu sigue atrapado en los muros caídos de la discoteca Jet Set.
