El PRM debe elegir candidato presidencial con amplio respaldo para mantener el poder

El PRM debe elegir candidato presidencial con amplio respaldo para mantener el poder

El Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta el desafío de elegir un candidato presidencial con un amplio margen de victoria en las elecciones de 2028 para mantener la cohesión del partido, especialmente con la ausencia de Luis Abinader. Otros partidos dominicanos han experimentado divisiones internas debido a disputas por la candidatura presidencial, como el PLD, PRD y PRSC. Hasta ahora, el PRM ha evitado fracturas gracias a que Abinader ha ganado las primarias con márgenes amplios en 2015 y 2019.

El Partido Revolucionario Moderno (PRM) se enfrenta a un desafío crucial de cara a las elecciones del 2028: la elección de su candidato presidencial con un margen de victoria contundente en las primarias. Esto se vuelve esencial para evitar divisiones internas y mantener la unidad del partido, sobre todo con la ausencia de Luis Abinader en el escenario político.

En la historia reciente de la política dominicana, hemos sido testigos de las profundas divisiones que han surgido en los principales partidos del país debido a acaloradas disputas por las candidaturas presidenciales. Partidos como el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) han experimentado fracturas internas que han puesto en peligro su estabilidad, todo esto como resultado de elecciones internas muy reñidas.

El PRM ha logrado mantenerse unido hasta ahora, en gran parte gracias a las victorias contundentes de Luis Abinader en las primarias: en el 2015 venció a Hipólito Mejía con un 74.11% frente al 21.17%, en el 2019 repitió su triunfo con una diferencia aún mayor y en el 2023 consolidó su liderazgo.

Sin embargo, el escenario para el 2028 se presenta desafiante, ya que Abinader no estará en la contienda electoral. Los miembros del PRM se verán en la encrucijada de elegir un candidato de manera armoniosa entre figuras como David Collado, Carolina Mejía, Eduardo Sanz Lovatón, Wellington Arnaud, Raquel Peña, Guido Gómez Mazara, Víctor D’ Aza, Víctor Bisonó y Tony Peña Guaba.

En el 2019, el PLD experimentó una de sus divisiones más intensas. Leonel Fernández, expresidente y líder del partido, parecía encaminado hacia una victoria fácil frente a Gonzalo Castillo. Sin embargo, el resultado fue sumamente ajustado: Gonzalo obtuvo 910,376 votos (48.70%) y Fernández 884,454 (47.31%), prácticamente un empate técnico con una diferencia mínima de 1.39%.

Fernández se negó a aceptar estos resultados y abandonó el PLD, fundando la Fuerza del Pueblo. Esta división contribuyó a la derrota del PLD en las elecciones del 2020.

Un episodio similar tuvo lugar en el PRD en el 2011, cuando Hipólito Mejía derrotó a Miguel Vargas Maldonado en una convención interna con una diferencia del 6.6%, es decir, 53.30% contra 46.70%. La falta de unidad tras la victoria de Mejía y la negativa de Vargas de aceptar los resultados llevaron a una fractura interna. El PRD perdió las elecciones del 2012 frente a Danilo Medina y la organización se dividió, dando origen al PRM.

El PRSC también vivió una situación similar en el 2002, cuando Eduardo Estrella venció a Jacinto Peynado con una diferencia mínima del 3.78%, es decir, 51.89% contra 48.11%. La falta de aceptación del resultado por parte de Peynado provocó la salida de varios dirigentes del PRSC, lo que resultó en una derrota histórica en las elecciones del 2004. Esta fractura marcó el inicio de una crisis prolongada para el PRSC, que nunca logró recuperar su fuerza.