Choferes del Km 9 en la incertidumbre por reubicación
Los conductores en el Kilómetro 9 están preocupados por su situación debido a la construcción de un nuevo elevado en la autopista Duarte. Temen ser desplazados por las autoridades una vez finalizada la obra. Llevan más de 20 años ocupando esa zona que conecta con Los Alcarrizos y Villa Altagracia. A pesar de promesas anteriores, aún no han tenido una reunión con la Digesett para resolver su situación.
Los conductores en el Kilómetro 9 están inquietos por la construcción de un nuevo elevado en la autopista Duarte. Temen ser desplazados una vez finalizada la obra. Llevan más de 20 años ocupando esa zona que conecta con Los Alcarrizos y Villa Altagracia. A pesar de promesas anteriores, aún no han tenido una reunión con la Digesett para resolver su situación.
Los choferes del Kilómetro 9 dicen que se han esperado a las autoridades. La incertidumbre reina en el ambiente, ya que no saben si podrán permanecer en el área una vez concluido el proyecto del elevado. Heriberto González Félix, uno de los choferes afectados, manifiesta su preocupación por la falta de comunicación de las autoridades, quienes prometieron una reubicación o permisos para permanecer en el lugar.
Los conductores, cuyas rutas apuntan hacia Los Alcarrizos, Villa Altagracia y la autopista Duarte, están en vilo ante la falta de certezas sobre su futuro en el lugar que han ocupado por más de dos décadas. A pesar de intentos previos de acordar una solución, las reuniones prometidas han sido pospuestas repetidamente.
Valentín Doñé, otro miembro del grupo de choferes, destaca la falta de avances en las negociaciones y la necesidad de un diálogo efectivo con las autoridades para garantizar su permanencia en el área. La incertidumbre y la falta de respuestas concretas han llevado a los conductores a considerar medidas más drásticas para hacer valer sus derechos.
La falta de acuerdos y la ausencia de diálogo por parte de la Digesett han creado un clima de tensión entre los choferes y las autoridades. A pesar de la disposición de los conductores para colaborar y encontrar soluciones, la falta de comunicación y acción por parte de las entidades responsables ha generado frustración y desconfianza en la comunidad de conductores del Kilómetro 9.
Esperamos que pronto se llegue a un acuerdo satisfactorio para ambas partes y que se resuelva esta situación de incertidumbre que afecta a los trabajadores del transporte en la zona. Los choferes merecen una respuesta clara y justa por parte de las autoridades para poder planificar su futuro con tranquilidad y certeza.
