Desigualdad y crecimiento económico: un equilibrio crucial
La desigualdad impacta negativamente en el desarrollo social y económico a largo plazo, obstaculiza la disminución de la pobreza y puede afectar la autoestima de las personas al limitar su acceso a oportunidades y servicios. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) destaca la importancia de abordar la desigualdad para promover el desarrollo humano. En las últimas décadas, América Latina y el Caribe han mejorado sus niveles de desarrollo humano, según el PNUD, que ha medido este índice desde 1990. En particular, la República Dominicana ha incrementado su Índice de Desarrollo Humano (IDH) desde entonces.
La desigualdad es un tema crucial que afecta directamente el desarrollo social y económico a largo plazo. No solo obstaculiza la reducción de la pobreza, sino que también puede impactar la autoestima de las personas al limitar su acceso a oportunidades y servicios. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) resalta la importancia de abordar este tema para fomentar el desarrollo humano.
En las últimas décadas, América Latina y el Caribe han mejorado sus niveles de desarrollo humano, según el PNUD. En particular, la República Dominicana ha visto un incremento en su Índice de Desarrollo Humano (IDH) desde 1990. Este avance ha sido significativo, colocando al país en la categoría de desarrollo humano Alto, con un valor de 0.776 y el puesto 89 entre 193 países.
A pesar de estos logros, la desigualdad sigue siendo un desafío importante. Esta disparidad estructural limita el pleno disfrute del desarrollo humano en condiciones equitativas para todos. El IDH ajustado por desigualdad revela cuánto desarrollo se pierde debido a una distribución desigual del bienestar, una problemática presente en todos los países.
En el caso de República Dominicana, se ha observado un progreso en la reducción de la desigualdad. Entre 2010 y 2023, el país logró reducir la desigualdad a un ritmo anual del 1.7%, superando la media regional. Esto se traduce en menos desigualdad en comparación con otros países de la región, lo que es un avance significativo.
En términos de distribución del ingreso, República Dominicana también ha experimentado mejoras. El índice de Gini, utilizado para medir la desigualdad, ha mostrado una disminución tanto a nivel nacional como en zonas urbanas y rurales. Esta tendencia a la reducción de la desigualdad es un paso positivo hacia un desarrollo más equitativo.
El IDH ajustado por desigualdad considera las inequidades en tres dimensiones clave del desarrollo humano: salud, educación e ingreso. Aunque República Dominicana ha logrado avances en la reducción de la desigualdad, especialmente en la distribución del ingreso, aún existen desafíos en el acceso equitativo a servicios de salud.
