Esperanza de familias en las orillas del río Ozama: agilización del traslado por parte del Gobierno

Esperanza de familias en las orillas del río Ozama: agilización del traslado por parte del Gobierno

Un estudio reveló la presencia de bacterias infecciosas en el río Ozama, capaces de causar enfermedades graves. El presidente Luis Abinader emitió el decreto 521-25 para priorizar la intervención y recuperación del río, tras la alerta de la Sociedad Dominicana de Infectología. La alta resistencia de estas bacterias a los antibióticos representa un peligro para las comunidades cercanas.

Un reciente estudio ha puesto al descubierto la presencia de bacterias infecciosas en el río Ozama, las cuales pueden causar enfermedades graves. Esta alarmante revelación llevó al presidente Luis Abinader a emitir el decreto 521-25 con el objetivo de priorizar la intervención y recuperación del río. La Sociedad Dominicana de Infectología emitió una alerta sobre la alta resistencia de estas bacterias a los antibióticos, lo que representa un peligro para las comunidades cercanas.

Los estudios han confirmado que en el curso del río Ozama existen bacterias capaces de causar diversas enfermedades infecciosas. La Presidencia de la República ha declarado de alta prioridad la intervención y recuperación del río Ozama para lograr la regeneración de los terrenos situados en las riberas.

Este decreto, emitido por el presidente Luis Abinader, surge en respuesta a la denuncia de la Sociedad Dominicana de Infectología sobre la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos en el río. Estas bacterias representan una amenaza para las familias que viven en los alrededores.

Al consultar a residentes de sectores en Santo Domingo Este que bordean las orillas del río, se percibe inquietud por las afecciones registradas recientemente. Algunos relatan casos de salpullidos en la piel en niños que han estado en contacto con el agua del río, lo que refuerza la preocupación por la contaminación y la presencia de insectos como mosquitos debido al agua estancada en las calles.

El decreto presidencial no especifica acciones concretas para mejorar la salubridad del río, limitándose a tener impacto en los espacios donde se han establecido asentamientos humanos.

Los habitantes consideran que la solución inmediata implica facilitar la mudanza de quienes viven en las cercanías del río Ozama. Esperan celeridad en los trámites gubernamentales para compensar a los propietarios y adquirir las precarias viviendas. Se propone que el Gobierno desarrolle un plan de viviendas para los residentes, evitando solamente ofrecer compensaciones económicas.

Es fundamental diseñar estrategias de desalojo o reubicación que garanticen una solución habitacional adecuada para las familias afectadas. Simplemente dar una compensación económica no sería suficiente para resolver esta situación delicada.