Ataque armado deja 42 muertos en el norte de Puerto Príncipe
Al menos 42 personas fueron asesinadas en Laboderie, a unos 40 kilómetros al norte de Puerto Príncipe, durante un ataque de la coalición armada Viv Ansanm. Los agresores regresaron al lugar para perpetrar la matanza luego de ser repelidos una primera vez. Algunos cadáveres fueron dejados en el lugar, mientras que muchos sobrevivientes huyeron. La organización Collectif Défenseurs Plus denunció una “nueva ola de violencia mortal” y pidió responsabilidad al Estado.
Al menos 42 personas perdieron la vida en un violento ataque perpetrado por la coalición armada Viv Ansanm en Laboderie, a aproximadamente 40 kilómetros al norte de Puerto Príncipe. Los agresores, tras ser repelidos una primera vez, regresaron al lugar para cometer la masacre. Algunos cuerpos quedaron abandonados en el sitio, mientras que muchos sobrevivientes lograron escapar. La organización Collectif Défenseurs Plus alertó sobre una “nueva ola de violencia mortal” y exigió responsabilidad estatal.
La autoridad local, Baptiste Joseph Louis, confirmó la tragedia, resaltando que el ataque ocurrió recientemente en Laboderie, primera sección del municipio de Arcahaie. Los agresores, luego de ser confrontados por la policía y las brigadas locales de autodefensa, regresaron para sembrar el terror en la comunidad.
La situación se agrava con el incendio de viviendas y propiedades de los habitantes de Laboderie por parte de los criminales. Las ejecuciones indiscriminadas reflejan una venganza despiadada contra una población vulnerable, mientras las autoridades estatales parecen mantenerse indiferentes ante la creciente violencia.
El Colectivo Defensores Plus ha observado un preocupante incremento de la violencia en distintas regiones del país, especialmente en los departamentos del Oeste, Artibonite y el Centro. Las bandas armadas intensifican sus ataques para controlar las vías y las comunicaciones, generando un aumento significativo en el número de desplazados internos.
La capital, Puerto Príncipe, sigue siendo el epicentro de un clima de terror, caracterizado por secuestros, ejecuciones sumarias y otras formas de violencia contra la población civil, con escasa respuesta de las autoridades. La población vive bajo un constante miedo, con limitado acceso a servicios básicos en áreas controladas por grupos armados.
La tragedia en Laboderie refleja una violencia que se alimenta de la impunidad y la ausencia de un Estado efectivo. Haití requiere una respuesta urgente, tanto a nivel nacional como internacional, para detener la violencia perpetrada por estos grupos armados. La cooperación internacional es crucial para frenar esta espiral de violencia que azota al país.
