Acusación formal contra implicados en decomiso de 9.8 toneladas de cocaína en Caucedo
El Ministerio Público presentó una acusación formal en el caso de la Operación Panthera 7, relacionada con la incautación de 9.8 toneladas de cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo en diciembre de 2024. La acusación fue presentada ante el Juzgado de Atención Permanente de Santo Domingo Este. Posteriormente, el expediente será remitido a la Oficina Coordinadora de los Juzgados de la Instrucción para designar el tribunal que llevará a cabo el juicio.
El Ministerio Público ha dado un paso importante en el caso de la Operación Panthera 7 al presentar una acusación formal contra los implicados en el impresionante decomiso de 9.8 toneladas de cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo en diciembre de 2024.
La acusación fue presentada en el Juzgado de Atención Permanente de Santo Domingo Este después de las 9:00 de la noche por la Dirección de Persecución del Ministerio Público y la fiscalía de la jurisdicción correspondiente.
Una vez completado este paso, el expediente será remitido a la Oficina Coordinadora de los Juzgados de la Instrucción, que designará al azar el tribunal encargado de llevar a cabo el juicio.
Cabe destacar que en febrero del año pasado, la magistrada Karen Casado Minyeti otorgó al Ministerio Público un plazo de ocho meses para concluir la etapa preparatoria y presentar el requerimiento conclusivo.
Entre los imputados, José Nicolás Castillo Hart (alias “Nikito”), Winston Armando Tejera Rodríguez (alias “Barbikin”), Cristian Rayner Canela Aybar, Nelson Neftalí Mercedes Lugo, Dulvi Jesús De los Santos, Enriquillo Luis Brito y Enrique José Luis Brito han recibido 18 meses de prisión preventiva. Mientras que Alexander Henríquez Castro (alias “Jhon”) ha sido puesto bajo arresto domiciliario.
La investigación revela que “Nikito” desempeñaba un papel crucial en la logística de la organización, siendo propietario de la empresa de transporte de la droga y responsable de su traslado al puerto.
La Operación Panthera 7, resultado de una operación conjunta entre las autoridades locales y la DEA de EE. UU., ha sido considerada una de las mayores ofensivas contra el crimen organizado en la región, con un impresionante decomiso que incluyó efectivo, vehículos y otros activos.
Este caso pone de manifiesto la lucha incansable contra el narcotráfico y el lavado de activos, destacando la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado.
