Análisis de la falla eléctrica en el Aeropuerto Internacional de Las Américas
Las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Las Américas se normalizaron luego de una falla eléctrica que afectó a 5,000 pasajeros de 47 vuelos. El apagón duró más de nueve horas, causando largas filas y retrasos. Cientos de pasajeros se vieron afectados, con destinos en Norteamérica, Sudamérica, el Caribe y Europa.
Las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Las Américas finalmente han vuelto a la normalidad luego de un apagón eléctrico que alteró los planes de más de 5,000 pasajeros que se encontraban en 47 vuelos. La situación, que se extendió por más de nueve horas, generó caos, largas esperas y retrasos en vuelos con destinos en Norteamérica, Sudamérica, el Caribe y Europa.
El incidente dejó a cientos de pasajeros varados, esperando ansiosamente la reprogramación de sus vuelos en medio de una situación imprevista y desafiante. Sin embargo, tras la restauración del suministro eléctrico y el retorno a la normalidad de las operaciones, los pasajeros pudieron acudir a los mostradores de las aerolíneas para resolver su situación y retomar sus planes de viaje.
El director corporativo de Comunicación de Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom), Luis López, informó que alrededor de 5,000 pasajeros se vieron directa o indirectamente afectados por esta interrupción en el servicio. La diversidad de destinos de los vuelos afectados refleja la amplitud de la incidencia y el impacto en los viajeros.
Las investigaciones sobre el origen de la falla eléctrica continúan en curso, aunque los primeros informes sugieren que la causa podría estar vinculada a una seccionadora defectuosa, encargada de la distribución de energía en el edificio terminal. A pesar de contar con sistemas de respaldo, la falta de operatividad de este equipo crucial impidió una solución rápida y segura.
Para restablecer las operaciones lo antes posible, se implementaron medidas urgentes como la conexión de generadores de alta capacidad en puntos estratégicos, permitiendo así la reactivación progresiva de las áreas críticas del aeropuerto. Esta acción facilitó la normalización de los vuelos durante el domingo y su plena operatividad a lo largo del lunes.
El incidente resaltó la fragilidad de las operaciones aeroportuarias ante eventos de esta magnitud, promoviendo la evaluación de medidas para fortalecer los sistemas de respaldo de energía por parte de Aerodom. La rápida respuesta y resolución de la situación han permitido que los viajeros retomen sus planes con la confianza de que se está trabajando en la mejora de la infraestructura para prevenir futuros contratiempos.
