Arquitectos destacan la importancia de preservar la esencia del Teatro Agua y Luz

Arquitectos destacan la importancia de preservar la esencia del Teatro Agua y Luz

En Santo Domingo, destacados arquitectos urbanistas han expresado su respaldo a los esfuerzos para revitalizar el emblemático Teatro Agua y Luz, subrayando la importancia de conservar su esencia histórica. Este anfiteatro, construido en 1955 durante la “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre”, es obra del periodo del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Con el tiempo, su encanto original, caracterizado por un espectáculo de agua, luz y sonido, se ha ido perdiendo.

Reconocidos profesionales como Franc Ortega, arquitecto de renombre internacional, y Cristóbal Valdez, con más de cuatro décadas de experiencia en diseño arquitectónico y urbano, han coincidido en la necesidad de respetar la arquitectura original del teatro sin intentar replicarla. “El desafío es integrar la nueva estructura respetando la existente”, destaca Ortega, enfatizando la importancia de mantener el esplendor que hizo de esta obra un ícono en la ciudad.

Ángel Sosa, exdirector de la Escuela de Urbanismo de la UASD, añade que la renovación del Teatro Agua y Luz debe responder a múltiples criterios, no solo arquitectónicos, sino también urbanos, acústicos, culturales y ambientales. Para Sosa, el objetivo es reconstruir un ecosistema cultural urbano que permita una variedad de eventos, desde conciertos y festivales hasta producciones audiovisuales y actividades educativas.

La integración con el entorno es vista como clave, enfatiza Ortega, destacando la necesidad de conectar el teatro con espacios públicos y soluciones de transporte que no generen caos. Además, sugiere la realización de un concurso para seleccionar el mejor proyecto de renovación, asegurando que el jurado esté compuesto por profesionales experimentados y diversos. El objetivo final es que el proyecto sea económicamente sostenible y que respete los criterios de preservación y de integración con el entorno.