Búnkeres en Jardín: La Alta Demanda Tras la Guerra en Irán

Búnkeres en Jardín: La Alta Demanda Tras la Guerra en Irán

En Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026, Ron Hubbard, dueño de Atlas Survival Shelters, recibe numerosas llamadas de clientes interesados en refugios antibombas y antitormentas. La demanda ha aumentado desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, especialmente de países como Catar, Pakistán y Dubái. Hubbard destaca un incremento significativo de pedidos provenientes de naciones del Golfo como Baréin, Catar y Kuwait, así como de los Emiratos Árabes Unidos.

En un día soleado en Sulphur Springs, Texas, Ron Hubbard, propietario de Atlas Survival Shelters, se encuentra ocupado atendiendo llamadas de clientes interesados en refugios antibombas y antitormentas. La demanda ha ido en aumento desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio, con especial interés proveniente de países como Catar, Pakistán y Dubái. Ron destaca un incremento significativo de pedidos de naciones del Golfo como Baréin, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.

Desde que la guerra en Oriente Medio estalló, el teléfono en la oficina de Ron Hubbard no ha dejado de sonar. “¿Prefiere un refugio antibombas o uno antitormentas?”, pregunta Ron a un cliente en Florida, en el sureste de Estados Unidos.

Es sábado por la mañana en Sulphur Springs, una pintoresca ciudad al noreste de Dallas, Texas, donde se ubica Atlas Survival Shelters, la empresa de Ron. Desde su escritorio, Ron ha atendido llamadas de Catar, Pakistán y Dubái. Un cliente de este último país busca un refugio capaz de resistir durante cinco años.

“Hemos visto un gran aumento desde el inicio de la guerra en Irán, principalmente de las naciones del Golfo como Baréin, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos”, explica Ron Hubbard, de 63 años, en una entrevista con la AFP.

De manera irónica, Ron comenta que abrieron sus oficinas en Dubái el 26 de febrero, tan solo 48 horas antes de que estallara la guerra, lo que les permitió responder a la creciente demanda de refugios.

A pesar de las afirmaciones del presidente Donald Trump sobre la brevedad de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, la situación de bombardeos constantes y respuestas en la región de Teherán ha llevado a muchas personas a desear contar con un refugio antiaéreo, comenta Ron.

La demanda y el interés por este tipo de refugios se encuentran en su punto más alto en este momento, según Ron, quien afirma que nunca había visto tal nivel de demanda y respeto por sus productos.

Para atender a la creciente demanda internacional, Atlas otorga licencias de su tecnología a empresas en diferentes países, lo que les permite abaratar costos al enviar parte de su personal desde Estados Unidos para supervisar la construcción de los refugios.

Sin embargo, la demanda no solo proviene de países en riesgo inmediato, sino que también está en aumento en Estados Unidos. En el patio de la fábrica de Atlas, una veintena de refugios similares a contenedores de acero están listos para ser enviados a clientes de diversas partes del país, mientras que otros 40 pedidos siguen en proceso de producción.

Ron comenta que espera que las ventas globales superen las de los tres años anteriores en los próximos dos meses, lo que refleja el creciente interés por estos refugios de alta calidad. Algunos clientes, por razones de confidencialidad, se comunican a través de sus abogados, aunque algunos compradores de alto perfil han hecho públicas sus adquisiciones.

Actualmente, Ron está trabajando en un búnker para el expeleador e influenciador Andrew Tate, demostrando la versatilidad y adaptabilidad de sus diseños a las necesidades específicas de sus clientes.