Caracas acusa a EE. UU. de aumentar tres veces los vuelos de aviones espías sobre Venezuela.

Caracas acusa a EE. UU. de aumentar tres veces los vuelos de aviones espías sobre Venezuela.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, informó que Estados Unidos aumentó tres veces el despliegue de aviones espía sobre Venezuela en agosto, junto con la presencia de buques de guerra en el Caribe que Caracas considera una amenaza. Estados Unidos justifica su presencia militar en la región como parte de la lucha contra el narcotráfico, mientras que Venezuela lo ve como una provocación. Padrino denunció que las operaciones de inteligencia y exploración se han intensificado durante la noche y la madrugada.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, ha revelado un aumento significativo en la presencia de aviones espía de Estados Unidos sobre Venezuela durante el mes de agosto. Esta acción se suma al despliegue de buques de guerra en el Caribe, que el gobierno de Caracas considera una amenaza directa para el país.

Mientras Estados Unidos justifica su despliegue militar en la región como parte de la lucha contra el narcotráfico, Venezuela lo percibe como una provocación. Padrino López ha denunciado que las operaciones de inteligencia y exploración se han intensificado, pasando de ser diurnas a realizarse de noche y madrugada.

Durante un reciente entrenamiento militar, se detectaron aviones tanqueros abasteciendo de combustible a las aeronaves espías RC-135, diseñadas para recopilar información en tiempo real hasta el territorio venezolano. Otro avión que ha sido avistado con frecuencia cerca de las costas venezolanas es el E-3 Sentry AWACS, utilizado para labores de vigilancia y control.

Además, se ha reportado un incidente en el que militares estadounidenses a bordo del destructor USS Jason Dunham retuvieron por ocho horas a un buque pesquero en aguas del Caribe venezolano. Estos acontecimientos han generado una tensión creciente en la región, con Venezuela mostrando su rechazo a cualquier intento de sembrar conflictos bélicos en el Caribe.

En medio de estas tensiones, el presidente Donald Trump anunció la muerte de 11 presuntos narcotraficantes a bordo de una lancha que, según Estados Unidos, habría partido de Venezuela. Washington ha acusado a Nicolás Maduro de liderar un grupo de narcotraficantes conocido como “El Cartel de los Soles”, ofreciendo una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.

Por su parte, el gobierno venezolano sostiene que el país está libre de narcocultivos y ha informado sobre importantes incautaciones de droga en el año 2025, principalmente cocaína proveniente de Colombia. Esta situación ha generado una escalada de tensiones entre ambas naciones, marcando un momento crítico en las relaciones bilaterales.