Consejo de un sacerdote para una Semana Santa reflexiva: prioriza la sobriedad en Domingo de Ramos.
En la Zona Colonial, una procesión con motivo del Domingo de Ramos. Durante la misa, el sacerdote Kennedy Rodríguez instó a las familias a vivir estos días en reflexión sin consumir alcohol, recordando que la festividad marca el inicio de la Semana Santa. La procesión comenzó en la iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes, en la Ciudad Colonial, y el padre mencionó que la decisión de no consumir alcohol apoya las medidas de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, para mantener la seguridad durante estas celebraciones.
En la Zona Colonial, la celebración del Domingo de Ramos no solo marcó el inicio de la Semana Santa, sino que también fue un llamado a la reflexión y la sobriedad por parte del sacerdote Kennedy Rodríguez. Durante la misa, el mensaje de vivir estos días en familia, meditando en el significado profundo de la pasión, muerte y resurrección de Jesús resonó entre los asistentes.
El Padre Rodríguez, desde la iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes en la Ciudad Colonial, destacó la importancia de respetar las medidas de seguridad propuestas por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful. Abogando por un ambiente de paz y tranquilidad, el llamado a la abstención de alcohol se convirtió en un gesto de apoyo a la seguridad durante las festividades.
La procesión, llena de cánticos y oraciones, llevó consigo un mensaje de unidad familiar y respeto. El sacerdote instó a los presentes a reflexionar sobre la violencia intrafamiliar, recordando que la base de todo debe ser el amor y el respeto mutuo, valores que nos acercan a Dios.
Bajo el cálido sol de la mañana, cientos de fieles católicos se unieron en la procesión, llevando consigo flores y ramos que simbolizaban la solemnidad del momento. El recorrido de aproximadamente 50 minutos por la Ciudad Colonial culminó de manera emotiva en la iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes, donde los creyentes renovaron su fe y devoción.
El significado profundo de esta festividad, que conmemora la coronación de Jesús como rey, resonaba en las palabras del Padre Rodríguez durante la caminata. La devoción del pueblo dominicano se hacía palpable en cada paso, en cada gesto de fe y respeto hacia la tradición religiosa.
El regreso al templo fue un momento de recogimiento y oración, donde los fieles, al hacer la señal de la cruz, reafirmaban su compromiso con la fe y el amor al prójimo. La celebración del Domingo de Ramos no solo representa el inicio de la Semana Santa, sino también una oportunidad para renovar la fe, la esperanza y el amor en unión con la comunidad religiosa.
